Durante su participación en la columna semanal de Joaquín Macaya sobre temas de discapacidad en el programa "Arriba la radio" en Radio Up, el profesor Carlos Castro (referente del básquet adaptado en Misiones y actual entrenador del equipo de Luz y Fuerza que se desempeña en el club Finito Gehrmann), trazó un panorama profundo sobre el desarrollo del deporte adaptado en la provincia, sus desafíos y sus transformaciones sociales.
Castro afirmó que, desde su mirada, “el básquet es hoy el deporte mejor preparado para las personas con discapacidad”, aunque reconoció que su opinión está atravesada por su propia experiencia y pasión por la disciplina. Recordó la influencia determinante de Leo Ibarra, excoordinador del programa nacional Escuelas Deportivas Adaptadas Argentina (EDA), quien —según contó— marcó su formación y visión de trabajo.
“Los deportistas no son del entrenador ni del deporte; llegan porque encuentran un espacio, un horario y un entrenador disponible”, señaló, recordando una de las enseñanzas que más lo acompañan.

El inicio de un camino inesperado en Misiones
Castro relató que llegó al básquet adaptado en 2019 casi por casualidad, tras ver una entrevista de los primeros jugadores de Misiones, entre ellos Tomás Mota, pionero de la disciplina. Lo que comenzó como un gesto de acercamiento y colaboración terminó convirtiéndose en una vocación.
“Fui a una reunión para ayudar, y ahí me presentaron como el nuevo entrenador. No estaba en mis planes. Pero cuando volvimos del primer torneo, supe que esto era lo que quería hacer”, recordó.
En aquella primera experiencia, el equipo perdió todos los partidos, pero nunca la motivación: “Lo que más me marcó es que nunca nos entregamos. Yo veía entusiasmo y compromiso en cada jugador. Eso me terminó de convencer”.

El deporte como puerta a nuevas oportunidades
El entrenador subrayó que el deporte adaptado suele convertirse en la primera experiencia deportiva para muchas personas con discapacidad, especialmente porque, en su etapa escolar, suelen quedar excluidas de las prácticas físicas. Con la llegada del programa EDA en 2022, explicó, se logró bajar la edad de ingreso de los participantes y fomentar la iniciación temprana, algo clave para el desarrollo deportivo.
Los frutos ya son visibles: jugadores de Misiones integran hoy la selección argentina sub-21, uno ya compite en primera división de la Liga Nacional, y otros deportistas, como una joven de Apóstoles, dieron un salto enorme desde su primera práctica hasta su convocatoria al Cenard. “Son casos que hace 5 o 10 años parecían impensados y hoy son una realidad”, remarcó.

Desafíos: equipamiento, estructura y apoyo familiar
Uno de los mayores obstáculos para el deporte adaptado es el equipamiento. Las sillas deportivas —esenciales para competir— tienen costos elevadísimos y deben ser hechas a medida. “Algunas cuestan lo que un automóvil”, dijo Castro, explicando que esto limita la continuidad de muchos atletas.
A esto se suma la falta de infraestructura accesible en los clubes: “A veces llegamos a lugares donde hay que levantar las sillas para entrar. Tener rampas, baños adaptados y espacios accesibles no debería ser un privilegio”.
El acompañamiento familiar, resaltó, es determinante: “Sin las familias no se puede. Viajan con nosotros, ayudan, contienen. Es un rasgo que distingue al deporte adaptado del convencional”.

Un año deportivo exitoso, pero con un cierre agridulce
Castro reconoció que 2024 fue un año de “logros enormes” para el equipo, con competencias en varias provincias y apoyo del Ministerio de Deportes, la municipalidad y otros organismos. Sin embargo, la situación económica dificultó el cierre del calendario: el equipo no pudo viajar a Mendoza para disputar un cuadrangular clave por el ascenso a primera división.
“Fue un sabor amargo, después de tanto esfuerzo. Pero la realidad económica pesa y hay que repensar el proyecto para 2026”, indicó.

Mirando hacia adelante
El equipo cierra el año con aproximadamente 20 deportistas, entre asistencias regulares y esporádicas. Para quienes desean sumarse el próximo año, Castro dejó un mensaje claro: “Lo importante es animarse.
Llegar al deporte adaptado, conocerlo y encontrar la disciplina que mejor se adapte. Las posibilidades existen, pero necesitamos más espacios, más horarios y más entrenadores formados”.
Finalmente, insistió en un pedido a los clubes de la provincia: “Que abran sus puertas. Dar un mínimo espacio puede cambiar vidas. Está demostrado que, con un proyecto organizado, el deporte adaptado no solo es posible, sino transformador”



//



