El secretario adjunto del Centro de Empleados de Comercio (CEC) de Posadas, Agustín Gómez, confirmó en “Arriba la Radio” por Radio Up que se alcanzó un acuerdo de paritaria de corto plazo, con montos fijos y no remunerativos. “Se acordó un monto de suma fija de 60.000 pesos. Continúa otro monto fijo de 40.000 pesos”, detalló. En síntesis, el empleado de comercio “debe cobrar hasta marzo 100.000 pesos no remunerativos”, precisó.
La negociación prevé reabrir la paritaria en abril, porque, según Gómez, “hubieron varias reuniones, hubieron un par de ida y vuelta para intentar acordarlo”, en un contexto de inflación alta, incertidumbre y caída de ventas. La metodología de sumar montos no remunerativos responde a la necesidad de “incorporar todo lo último acordado” en futuras discusiones.

Un salario inicial que no cubre la canasta básica
Uno de los datos estructurales destacados por el dirigente fue la diferencia real entre salario y costo de vida. “La última canasta básica del INDEC ronda los 1.300.000 pesos”, señaló. Con la paritaria cerrada, “el salario del empleado de comercio inicial queda alrededor de 1.000.000; todavía muy por debajo”.
Esa brecha explica el temor respecto a la capacidad de pago y cumplimiento, no solo por la situación del trabajador, sino también por el impacto directo en la dinámica económica de Misiones: menos poder de compra implica menos ventas, y menos ventas implican más dificultad para pagar salarios.

El problema central: la recesión y la PyME ahogada
La preocupación del CEC se concentra en la estructura real del sector comercial de la provincia. Gómez lo resumió en una frase clave y verificable: “El 80% del comercio es PyME”. Eso significa que la mayoría de los empleadores no tiene volumen financiero, ni espalda económica, ni capacidad de financiamiento para sostener aumentos.
Por eso, uno de los datos más duros de la entrevista fue el nivel estimado de incumplimiento potencial de la paritaria: “Entre 50% y 70% están complicados de cumplir con lo que corresponde al salario del empleado de comercio”. No se trata de una proyección teórica, sino de relevamientos concretos del CEC en comercios del centro, avenidas y barrios de Posadas, Oberá, Puerto Rico y Eldorado.

Alquileres disparados y consumo en caída
Gómez mencionó un ejemplo real de un comercio obligado a mudarse porque “le subieron la alquila a 7 millones de pesos”. Ese caso refleja discusiones recurrentes en el sector: locales que renegocian contratos por cifras imposibles, ajustes dolarizados, y cambios de ubicación que generan costos adicionales, pérdida de clientela y nuevos gastos de instalación.
A eso se suma lo que el dirigente llamó “la otra discusión” inmediata: el aguinaldo. Según Gómez, “en comercios grandes quizás se va a lograr este pago en algunos casos en cuota”, pero el problema real está “en el comercio chico, en el que está ahí en el día a día y las ventas siguen siendo las mismas, siguen estando a la baja”. La ecuación es simple: menos ventas, más costos, más riesgo de incumplir la paritaria.

Consumo doméstico y suba de servicios: un círculo que se achica
La entrevista incluyó una descripción concreta de los factores que están impactando sobre el consumo familiar: “Se están pagando más caro las nafta, el transporte público, la luz, el agua, los servicios, internet, el cable, los celulares, todo subió", sostuvo Gómez en Radio Up.
También mencionó aumentos en educación privada y salud: “las prepagas, las obras sociales también aumentaron impresionantemente su monto”. Estas subas, combinadas con el estancamiento salarial, forman un cuadro de recesión de bolsillo que llega antes que cualquier indicador macroeconómico. El comprador deja de gastar, la caja diaria se frena y la PyME no puede cumplir salarios.
El CEC insiste: sin salario, no hay consumo
Gómez dejó una definición económica que resume el problema: “El trabajador gana un poco más, sale a comprar, sale a consumir. Es una rueda.” Pero esa rueda está obstruida en Misiones. Aumentos salariales por debajo de la inflación generan apenas alivio temporal, pero no reactivan el circuito comercial.
Incluso el aumento reciente del salario mínimo vital y móvil fue considerado insuficiente: “Ofrecieron 4.000 y se acordó un monto de 6.000 pesos. Eso no da la pauta de cómo está el poder adquisitivo del trabajador”.



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