El Complejo Penitenciario I de Loreto atravesó una madrugada agitada luego de que un interno bajo tratamiento psicológico y psiquiátrico protagonizara dos episodios consecutivos que encendieron las alertas del servicio penitenciario.
Todo comenzó alrededor de las 02:05, cuando Candia E., alojado como Imputado Mayor, presentó lesiones autoinfligidas en un aparente cuadro de alteración emocional. El personal de seguridad y sanidad intervino de inmediato y, tras la evaluación médica, se confirmó que las heridas no eran de gravedad. Para garantizar su resguardo, el interno fue trasladado a un sector de contención individual.
Sin embargo, poco después, cerca de las 03:20, el interno generó un foco ígneo al incendiar parte de su colchón, situación que obligó a un operativo urgente. El fuego fue sofocado rápidamente, sin que se registraran quemaduras ni intoxicaciones entre los internos. Como medida preventiva, el resto de los alojados fue evacuado y todos permanecieron en buen estado de salud.
Tras el episodio, se dispuso una nueva intervención del equipo de psicología, la convocatoria del médico de turno y el traslado del interno al Hospital Madariaga, donde quedó internado en observación y fuera de peligro mientras se realizaba una evaluación integral de su estado.

Finalmente, las autoridades penitenciarias comunicaron la situación a los organismos correspondientes para su seguimiento institucional.



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