En una entrevista en el programa Argentina Divina Comedia, emitido por Radio Up, el doctor en Derecho y magíster en Administración de Justicia, Leonardo Villafañe, profundizó sobre uno de los problemas estructurales más sensibles del Poder Judicial: los tiempos del proceso y su influencia directa en la baja cantidad de sentencias que se dictan cada año.
Preocupa la falta de sentencias en Misiones: el análisis de Villafañe
Villafañe, actual secretario del Consejo de la Magistratura, inició definiendo el rol esencial del Poder Judicial desde una perspectiva social: ‘’la administración de justicia, digamos, podría enfocarlo de muchos lugares. (…) Desde el punto de vista subjetivo yo diría que es solucionarle los problemas a la gente’’.
Y agregó que esos problemas abarcan múltiples dimensiones: ‘’son problemas judiciales, problemas que surgen de la convivencia y que se expanden en distintas áreas. Pueden ser problemas civiles, pueden ser problemas con la ley penal, puede ser un problema familiar que no lo pudiste solucionar y tenés que recurrir al Estado para que, a través de su Poder Judicial, devuelva algo del orden a la sociedad’’.
Consultado sobre el rol del tiempo en la administración de justicia, Villafañe fue categórico: ‘’Es fundamental. Lo que pasa es que el tiempo es compartido en la administración de justicia: hay un tiempo del Poder Judicial, hay un tiempo del magistrado y hay un tiempo de las partes’’.
Explicó que en los procesos civiles y comerciales, la dinámica actual pone buena parte del impulso del expediente en manos de quienes litigan: ‘’cada vez más está en mano de ellos también. Hay una responsabilidad compartida en el manejo y en la administración del tiempo’’.
El especialista señaló, además, que no siempre las demoras responden a fallas internas del sistema: ‘’a veces las mismas partes de un proceso dilatan todo, y eso demora aún más el dictamen de sentencia’’. Pero también reconoció el peso de la estructura judicial: ‘’una justicia que tarda mucho en algún punto deja de ser justicia’’’.

Villafañe subrayó que los tiempos varían según la urgencia y el bien jurídico comprometido: ‘’no todos los bienes jurídicos en juego son igual de importantes, uno sabe que la vida es más preponderante que los bienes’’.
A partir de esto, explicó cómo se organiza la agenda interna del Poder Judicial: ‘’hay como una organización interior que hace que predominen determinadas atenciones’’.
Pero esta lógica muchas veces choca con la perspectiva de quienes litigan: ‘’para él, su problema es el más importante. Obvio que va a tener una mirada sesgada, pero razonable’’.
Villafañe también planteó un dilema central: ‘’¿Qué preferís? Una resolución rápida, pero a lo mejor injusta… o un proceso ordinario, donde haya más discusión, más debate, y que ese sea posterior, con más elementos, la decisión’’ y remarcó: ‘’no sé si la sociedad siempre quiere lo más rápido. A veces quiere lo mejor en términos de resolución del conflicto’’.

Ante estadísticas recientes que indican que solo entre el 4% y el 10% de las causas terminan en sentencia (según el fuero), sostuvo que es una decisión que supera al Poder Judicial: ‘’es una decisión política en la que intervienen los tres poderes del Estado’’. Dio ejemplos de cómo se han creado fueros especializados a partir del reclamo social y la evidencia: violencia familiar, ciberdelitos y otras áreas emergentes.
También destacó un aspecto clave del modelo misionero: ‘’en cada pueblo de la provincia de Misiones hay un juez letrado, un juez de cercanía, que es una herramienta muy válida para resolver conflictos’’.
Uno de los momentos más relevantes de la entrevista se centró en el inminente debate del nuevo Código Penal, que triplicaría la cantidad de delitos. Villafañe advirtió: ‘’si pasamos de 300 delitos a 900 y pico de delitos (…) claro que va a impactar en los servicios penitenciarios provinciales’’.

Y cuestionó la premisa de que subir las penas necesariamente mejora la eficacia del sistema: ‘’no sé si nadie va preso porque las penas son bajas o altas, pero tampoco sé si van a ir presos porque las penas son más altas’’.
También anticipó mayores exigencias de infraestructura y recursos para las provincias: ‘’va a requerir de un adicional por parte de las provincias para dar cumplimiento a ese código de fondo’’.
Finalmente, llamó a una reforma transparente y participativa: ‘’ojalá que sea de frente a la gente, que se pueda explicar, que la participación ciudadana sea realmente atendida y entendida’’.



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