Un estudio publicado en International Endodontic Journal puso al mate en el centro de la escena científica al detectar un potencial efecto protector sobre la salud bucal. La investigación, realizada por equipos de Brasil y los Estados Unidos, analizó cómo la yerba mate podría influir en casos de periodontitis apical, una inflamación e infección que afecta el extremo de la raíz dental y puede provocar daño óseo.
Los experimentos se llevaron a cabo en modelos animales y en células humanas dentales. En ratas con periodontitis apical, el consumo de yerba mate restauró la capacidad antioxidante del plasma y redujo marcadores asociados al estrés oxidativo, un proceso químico que puede agravar la inflamación y el deterioro del hueso circundante. También se observaron niveles más bajos de infiltrado inflamatorio y una disminución en la actividad de células que degradan tejido óseo.

En pruebas de laboratorio con células humanas, los investigadores comprobaron que la yerba mate mantenía la viabilidad celular y disminuía moléculas vinculadas a procesos inflamatorios en la pulpa dental. Además, modelos tridimensionales y estudios bioquímicos permitieron observar cambios estructurales y químicos favorables en el tejido dental y en la sangre.
Si bien los resultados son alentadores, los especialistas remarcan que se trata de estudios preclínicos y que todavía no pueden extrapolarse directamente a tratamientos en humanos. Aún falta determinar dosis adecuadas, formatos de aplicación y ensayos clínicos que confirmen la eficacia del mate como complemento terapéutico.

La yerba mate, tradicional en millones de hogares sudamericanos y reconocida por su contenido antioxidante, vuelve así a ganar protagonismo científico. Esta evidencia preliminar abre nuevas líneas de investigación para el desarrollo de productos odontológicos basados en sus compuestos activos, con el objetivo de prevenir o acompañar el tratamiento de enfermedades inflamatorias que afectan dientes y huesos.



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