El ministro del Agro de Misiones, Facundo López Sartori, advirtió en Arriba la radio (Radio Up) que la desregulación de la yerba mate y la parálisis del INYM empujan a los pequeños productores a una “zona roja” de rentabilidad, mientras el consumo y las exportaciones crecen pero el productor primario pierde.
El funcionario describió el momento actual de la cadena yerbatera como un escenario sin conducción institucional clara. “En primer lugar esto, lo que estás diciendo es que no hay un ordenamiento de la cadena productiva”, planteó al ser consultado por el debate sobre si habrá o no safrinha.
Recordó que el Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) fue concebido como el espacio de articulación de todos los actores: “El órgano natural a partir de hace 25 años atrás es el Instituto Nacional de la Yerba Mate. Donde estaban representados todos los sectores, desde el trabajador rural, el tarefero hasta el último eslabón que era el industrial”.

La ausencia de esa mesa hace que, según el ministro, afloren posiciones contrapuestas y decisiones individuales sin marco común.
“Al no tener esa mesa, empiezan a pasar estas cosas”, resumió.
Hasta 2023, con el INYM funcionando con todas sus facultades, el panorama era muy distinto: “Hasta el 2023, cuando funcionaba en plenitud, éramos de las pocas economías regionales que en el semáforo figuraba en verde. Esto significa que cumplía con todos los sectores con su lugar de rentabilidad. Ahora estamos en rojo profundo desde hace unos meses”.
Productores sin rentabilidad y riesgo de abandono
López Sartori describió el impacto directo en el eslabón primario, donde se define si se sigue produciendo o se abandona la actividad: “Hay productores que dicen, ‘Mirá, no me conviene, realmente no me es rentable cosechar porque no tengo rentabilidad ni ganancias’. Hay otros que te dicen, ‘Sí, yo tampoco tengo, pero tengo que comprar el guardapolvo. En marzo comienzan las clases y cómo hago para comprar el guardapolvo de mi hijo’”.
Mientras tanto, el mercado final muestra dinamismo: “El consumo interno se sigue generando, exportaciones siguen creciendo; sin embargo, el productor primario (…) hace que toda la cadena se vea afectada porque si vos no tenés rentabilidad, cómo vas a durar en el tiempo”.
Para el ministro, no todos pierden en la estructura actual: “No es que todos los sectores están perdiendo. Hoy realmente la pérdida (…) afecta muchísimo al productor”.

Un “mercado imperfecto” donde el libre mercado no funciona
Consultado sobre el decreto presidencial que ratificó la desregulación y dejó al INYM sin posibilidad de fijar precios, López Sartori respondió: “No es que me sorprende porque hay que hacerlo lógica, es parte de la economía, de la desregulación. Nosotros siempre insistimos, no podés desregular cuando tenés un mercado perfecto. Cuando hay un mercado imperfecto como la yerba mate, los riesgos son más altos”.
Explicó esa imperfección con números concretos: “Tener 12.500 productores que como herramienta de negociación es muy difícil que se puedan unir todos cuando está desregulado y tenés cinco o seis molinos que compran el 80% de esa hoja verde, que sí están organizados”.
Y sintetizó la advertencia: “Este mercado imperfecto hace que las herramientas de negociación sean perjudiciales para el productor. (…) No es que estamos hablando de libre mercado o no libre mercado, estamos hablando de un mercado imperfecto donde el libre mercado no funciona”.

El reclamo por la continuidad del INYM
Ante este escenario, el ministro remarcó que la provincia mantiene una posición firme: “Este debate hace que nosotros como provincia exijamos a Nación, exijamos de manera respetuosa, pero que exijamos que se mantenga el Instituto Nacional de la Yerba Mate en plenitud de sus funciones”.
Incluso ante la desregulación, insistió en la necesidad de recuperar la institucionalidad del INYM: “Vos me dirás, ‘Pero, Facundo, vos me estás diciendo esto después de que la semana anterior salió un decreto regulando’. Sí. Bueno, es que es el organismo que se creó para ese fin. Seguimos entendiendo y vamos a seguir en la lucha de que siga”.
Para López Sartori, un gesto concreto del gobierno nacional cambiaría el tablero: “Si el presidente designara un presidente para el INYM, por supuesto que cambiaría algo, porque automáticamente al tener un presidente se puede volver a llamar a asamblea, se puede volver a transformar la mesa, se puede llamar a laudar el precio”.

Precios desfasados y riesgo de pérdida de tierras
El ministro repasó la evolución reciente de los precios de la yerba mate: “La yerba en 2023 estaba 0,53 dólar, ahora estamos en un periodo de intersafra, pero la idea es que llegue por lo menos a los 0,45. Hoy para mí tendría que estar 700 pesos el kilo y se está pagando… se terminó pagando 300 pesos en el mejor de los lugares”.
Al mismo tiempo, señaló la baja del precio al consumidor como señal de alarma: “Hoy cuando me dicen que la yerba sale 4.200 pesos, que es el precio que tiene el INDEC de promedio, es muy barato. Muy barato, no cubre costo”.

Sobre los riesgos, coincidió con las advertencias del histórico dirigente yerbatero de la Asociación de Productores Agrarios de Misiones (APAM), Hugo Sand: “Coincido con Hugo. Y coincido porque es un marco que en comparativa refleja la década del 90. (…) Esta situación nos retrotrae antes de la ley del INYM y los productores van a terminar entregando sus tierras porque ya no van a poder seguir produciendo más”.
Y dejó un mensaje político y económico a los productores: “No ataquen a las leyes que lo defienden porque lo más fácil es destruir ley. Cuando hay concentración de poder siempre se va a buscar la destrucción de leyes que son defensa de los productores”.



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