El secretario general de la Asociación de Docentes de la Universidad Nacional de Misiones (ADUNaM), Rubén Stasuk, confirmó que el conflicto salarial universitario sigue en pie y que las medidas de fuerza podrían afectar el cierre del ciclo académico 2025. En diálogo con el programa “Arriba la Radio” por Radio Up, sostuvo que la docencia universitaria “mantendrá el plan de lucha hasta que el Gobierno convoque a una mesa de negociación con propuestas concretas”.
“Hasta que el gobierno nos llame y nos convoque a la mesa de negociación salarial docente universitaria, esto no se va a detener. Necesitamos recuperar lo perdido desde 2023 y cumplir con la ley recientemente promulgada, en la que el propio Ejecutivo reconoce una deuda con los docentes”, señaló Stasuk.
El dirigente explicó que la situación afecta a todas las universidades nacionales como la UNaM, con acciones simultáneas en distintas provincias impulsadas por las federaciones CONADU y CONADU Histórica, que representan a la mayor parte del sistema universitario público.

Consulta nacional y posibilidad de no tomar una mesa de examen
Stasuk precisó que la ADUNaM participa de una consulta nacional entre docentes para definir los pasos a seguir en el conflicto. La encuesta, que se realiza entre el 11 y el 15 de noviembre, propone tres alternativas: continuar con paros y jornadas de protesta, suspender una de las mesas de exámenes finales de fin de año o no adoptar medidas adicionales.
“Estamos consultando a todos los docentes sobre cómo continuar. Una de las acciones posibles es no tomar una mesa de examen, ya sea la de noviembre o la de diciembre. Para el lunes o martes tendremos los resultados”, anticipó el dirigente.
Según detalló, las mesas finales de este cierre de año son dos, y una eventual suspensión afectaría sólo un llamado, sin alterar la validez de los otros exámenes ni perjudicar la promoción o el cierre de carreras.

“No queremos confrontar con los estudiantes”
Stasuk remarcó que la medida busca preservar la universidad pública y no castigar a los alumnos, quienes —según el dirigente— “han acompañado las protestas con enorme compromiso”.
“No queremos una confrontación directa con los estudiantes, porque ellos entendieron que el recorte del presupuesto universitario afecta también sus posibilidades de cursar. Los jóvenes estuvieron en las marchas porque saben que faltan fondos para prácticas, congresos, extensión y laboratorios”, explicó.
El dirigente advirtió que los recortes del Gobierno nacional provocaron reducción de actividades académicas, demoras en pagos y cancelación de programas de investigación y extensión, lo que impacta directamente en la formación profesional.
“Estamos defendiendo un modelo de universidad pública que, si sigue en estas condiciones, se va a deteriorar. Una universidad sin presupuesto va a restringir su capacidad receptiva, y eso es algo que perjudica tanto a docentes como a estudiantes”, subrayó.

Carreras nuevas y falta de fondos para su continuidad
El secretario de ADUNaM mencionó que la situación más delicada se da en carreras nuevas creadas con financiamiento especial, como Arquitectura, Ciencias de la Educación y Marketing en Eldorado, que enfrentan retrasos en las partidas nacionales.
“Las universidades están haciendo un esfuerzo enorme para garantizar el pago a los docentes de esas carreras. Algunas instituciones tuvieron que cerrar programas para sostener su funcionamiento”, indicó Stasuk.
También reconoció que hay demoras en los pagos y partidas presupuestarias, lo que mantiene “en vilo” la estabilidad de docentes contratados bajo programas especiales. “Las carreras tienen que continuar, las cohortes no pueden quedar truncas. Pero si los fondos no llegan, el riesgo de recorte es real”, advirtió.

Caída en la matrícula y dificultades para estudiar
Otro aspecto que preocupa al gremio es la disminución del número de estudiantes en varias facultades y sedes del interior. Stasuk explicó que muchos jóvenes no pueden sostener los costos de vivir fuera de su localidad, pagar alquileres o cubrir materiales de estudio.
“Vemos menos chicos en las aulas, sobre todo en carreras que requieren traslado a ciudades como Posadas o Eldorado. Los gastos de alquiler, manutención y materiales son imposibles de sostener con esta inflación”, describió.
Sin embargo, reconoció que algunas carreras nuevas, como Marketing o Arquitectura, lograron mantener o incluso aumentar su matrícula en los últimos años.

Posible afectación del inicio del ciclo 2026
Si el Gobierno nacional no reabre la paritaria y mantiene las propuestas de aumentos “por debajo del 2%”, Stasuk advirtió que la continuidad del conflicto podría extenderse al ciclo lectivo 2026.
“Si el Estado sigue ofreciendo un 1,2% o 1,5% y mantiene el silencio, los docentes se van a ver obligados a replantear su lucha. Esto podría involucrar el inicio del año académico 2026”, afirmó.
El dirigente pidió al Gobierno nacional que “escuche el reclamo y reconozca la legitimidad de las marchas docentes”, que —recordó— fueron masivas en Misiones, Buenos Aires y todo el país.
“No hay un apoyo político lineal al Gobierno. Muchos de los que votaron a Milei también defienden la universidad pública, porque la consideran un valor social que no puede perderse”, concluyó.



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