La Confederación General del Trabajo (CGT) celebrará este miércoles a las 9 su congreso nacional en el estadio de Obras Sanitarias, en el barrio porteño de Núñez, con el objetivo de elegir a las nuevas autoridades. La central obrera llega a la votación tras días de intensas negociaciones internas y sin un consenso total sobre la integración de la próxima conducción.
En medio de tensiones, los distintos sectores sindicales lograron acercar posiciones para conformar un nuevo triunvirato, que estaría encabezado por Cristian Jerónimo (Empleados del Vidrio), Jorge Sola (Seguros) y Octavio Argüello (Camioneros). Sin embargo, hasta última hora seguían abiertas las conversaciones y no se descartaban cambios de último momento, fiel reflejo de la puja por el poder que atraviesa a la central sindical más importante del país.
Negociaciones a contrarreloj
En las horas previas al congreso se multiplicaron las reuniones entre los principales referentes gremiales. En la sede de la UOCRA, dirigentes como Hugo Moyano, Gerardo Martínez, Héctor Daer, Armando Cavalieri, José Luis Lingeri, Sergio Sasia y Juan Pablo Brey buscaban sellar un acuerdo definitivo para evitar una fractura interna.
El armado del nuevo triunvirato se destrabó en parte gracias a una reunión clave el lunes, donde se limaron asperezas con Armando Cavalieri (Comercio), quien había propuesto posponer las elecciones por seis meses o un año. En cambio, Luis Barrionuevo (Gastronómicos) mantuvo su enojo por la exclusión de su espacio y porque su sector dejaría de tener una de las tres sillas principales que en los últimos mandatos ocupó Carlos Acuña.
Aunque Barrionuevo y sus aliados —la UTA, La Fraternidad y otros gremios— presionan para prorrogar los mandatos actuales y evitar el ascenso de Jerónimo, el resto de los sectores logró sumar el respaldo de figuras de peso como Daer y Cavalieri, dejando en minoría al bloque barrionuevista.

Un recambio generacional y nuevas alianzas
La posible designación de Jerónimo y Sola marca una señal de renovación dentro de la CGT. Ambos representan una generación más joven respecto a los históricos dirigentes que suelen dominar la conducción, y aunque provienen del moyanismo, se acercaron con el tiempo a los sectores denominados “dialoguistas”, encabezados por los “gordos” e independientes.
No obstante, dentro de Azopardo hay quienes cuestionan su falta de trayectoria y el hecho de provenir de gremios con menor peso relativo. En un contexto en el que la CGT se prepara para enfrentar una nueva Reforma Laboral impulsada por el gobierno de Javier Milei, muchos advierten que será necesario contar con dirigentes experimentados y con poder de movilización.
La estrategia del moyanismo y los sectores en disputa
En este escenario, Hugo Moyano busca mantener el equilibrio y garantizar que Camioneros conserve un lugar central en la conducción, a través de Octavio Argüello, actual cotitular del triunvirato junto a Acuña y Daer. La continuidad de Argüello daría a la nueva CGT un sindicato con poder de fuego, clave para los tiempos de confrontación que se avecinan.
Por su parte, Barrionuevo continúa resistiendo la renovación y acusa a Jerónimo de responder a Gerardo Martínez (UOCRA) y de carecer de experiencia. Sin embargo, la estrategia de impugnar el congreso perdió fuerza tras el retiro del apoyo de Daer y Cavalieri, que en las últimas horas se alinearon con los impulsores del nuevo esquema.
La puja por los cargos clave
Además del triunvirato, la nueva conducción deberá definir otras secretarías estratégicas dentro del Consejo Directivo. Andrés Rodríguez (UPCN) continuará como secretario adjunto, mientras que Gerardo Martínez retendrá Relaciones Internacionales, José Luis Lingeri seguirá al frente de Acción Social, Sergio Romero en Políticas Educativas y Sergio Sasia en Vivienda.
Cavalieri volverá a ocupar el lugar de Comercio en el Consejo Directivo, luego de haber delegado ese rol en José González desde 2021. Sin embargo, aún quedan vacantes sensibles como la Secretaría del Interior, actualmente en manos de Abel Furlán (UOM), quien enfrenta presiones de Héctor Daer para ocupar ese espacio.
Tampoco está definido qué sucederá con la Secretaría de Industria, hoy bajo el control de Rodolfo Daer (Alimentación), pero que podría pasar a SMATA, liderado por Ricardo Pignanelli.

El rol de los sectores kirchneristas
Los gremios alineados al kirchnerismo, como los metalúrgicos de Furlán y los bancarios de Sergio Palazzo, quedarían marginados en la estructura que se perfila, lo que deja en evidencia un reacomodamiento del mapa sindical frente al nuevo escenario político.
En las últimas semanas, se rompió la alianza mayoritaria que desde 2016 dominaba la CGT, dando lugar a dos grandes bloques: uno que respalda a Jerónimo y otro que rechaza su ascenso. En el medio, Moyano insiste en su papel de “factor de equilibrio”, buscando evitar que las tensiones deriven en una ruptura.
Un congreso decisivo
El congreso de este miércoles en Obras Sanitarias marcará el inicio de una nueva etapa en la CGT. Mientras el gobierno de Javier Milei avanza con su plan de reforma laboral y desregulación del mercado de trabajo, la central obrera busca reacomodarse con una conducción que combine renovación, poder gremial y capacidad de negociación.
Aunque los nombres parecen definidos, la historia reciente del sindicalismo argentino demuestra que todo puede cambiar hasta cinco minutos antes de que comience el congreso. En la CGT, nada está dicho hasta que se vota.
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