La leucemia mieloide crónica (LMC) es un tipo de cáncer de la sangre que afecta la producción de glóbulos blancos. Según explicó Fernando Piotrowski, presidente de la Asociación de Leucemia Mieloide de Argentina (ALMA), “lo que sucede es una producción descontrolada de glóbulos blancos que suben a niveles anormales y quitan espacio a los glóbulos rojos y a las plaquetas, pudiendo provocar infecciones y hemorragias”.
A pesar de la gravedad del diagnóstico, Piotrowski destacó que la investigación científica ha cambiado radicalmente el panorama: “Hoy disponemos de quimioterapias orales selectivas que atacan únicamente la parte de la célula afectada, permitiendo que los pacientes lleven una vida normal”.
Diagnosticado hace 23 años, el dirigente recordó el impacto emocional del momento: “Cuando el hematólogo te dice ‘tenés leucemia’, se siente una montaña rusa de emociones. Pensás en tu familia, tus amigos, tu trabajo. Pero después viene la explicación médica y el acompañamiento, que son fundamentales”.
ALMA cumplió hoy 30 de octubre sus primeros 19 años de vida en el acompañamiento de pacientes y familiares con LMC.

Tratamiento y controles
Actualmente existen seis tipos de drogas orales que los hematólogos pueden indicar según cada caso. “El tratamiento es crónico, puede ser una o dos pastillas al día, y requiere controles frecuentes hasta alcanzar la remisión hematológica y molecular”, señaló Piotrowski.
Ese estado de remisión permite al paciente “trabajar, estudiar o hacer deporte, como cualquier persona sin diagnóstico”. El objetivo de la terapia es llegar a niveles indetectables del estudio molecular BCR-ABL, que mide la respuesta del tratamiento en la médula ósea, “la fábrica de la sangre”.

Síntomas y diagnóstico temprano
Piotrowski explicó que los síntomas de la leucemia mieloide crónica suelen ser inespecíficos: cansancio, anemia, sudoración nocturna y pérdida de peso. “Son síntomas que uno puede atribuir a otras causas, pero cuando aparecen juntos, un hemograma puede dar el indicio del nacimiento de una leucemia”, advirtió. “Lo recomendable es hacerse un hemograma al menos una o dos veces al año. Cuanto antes se diagnostique, más rápido se logra la remisión y se evitan internaciones”, agregó.
El valor del acompañamiento y la información sobre Leucemia Mieloide
El presidente de ALMA insistió en la importancia del apoyo emocional y el contacto con otros pacientes: “El mejor mensaje para quien recibe un diagnóstico es que no está solo. Hay muchas personas que ya pasaron por esto y hoy llevan una vida normal”.
ALMA ofrece recursos gratuitos en su web asociacionalma.org.ar, con webinarios de hematólogos, charlas sobre nutrición, derechos de pacientes y apoyo psicológico. “Es fundamental no aislarse, animarse a aprender y a compartir experiencias”, dijo.

Cobertura y acceso al tratamiento
En Argentina, los tratamientos oncológicos tienen cobertura total: “Todos los pacientes acceden al tratamiento sin costo, ya sea en el sistema público, obras sociales o prepagas. Lo que puede variar son los tiempos administrativos y la burocracia”, explicó Piotrowski.
También resaltó la importancia de conocer cómo navegar el sistema de salud: “Saber qué formularios presentar y qué estudios pedir evita demoras y angustias”.
Trasplante y donación de médula
Si bien el trasplante de médula ósea sigue siendo una alternativa, Piotrowski aclaró que “con el avance de las terapias orales, muchos pacientes no llegan a necesitarlo”. Además, celebró los progresos hacia una “cura funcional”, ya que “entre el 50 y 60% de los pacientes pueden suspender la medicación bajo control médico”.
Por eso, alentó a la población a sumarse a las campañas del INCUCAI para donar médula ósea: “No duele, es una simple extracción de sangre, y puede salvarle la vida a alguien en cualquier parte del mundo”.
Finalmente, Piotrowski recordó que ALMA cumplió este 30 de octubre 19 años de trabajo en la concientización, acompañamiento y defensa de los derechos de los pacientes con leucemia en todo el país: “Estamos felices por el camino recorrido y por poder demostrar que con diagnóstico, tratamiento y contención, se puede vivir plenamente”.



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