El Tesoro de Estados Unidos realizó este miércoles una nueva operación de compra de pesos argentinos en el mercado abierto, en un movimiento que sorprendió a los operadores financieros internacionales y que fue confirmado por la agencia Reuters.Se trata de la segunda vez en que el Gobierno de Donald Trump actua en apoyo al presidente Javier Milei.
La medida se enmarca en una estrategia más amplia de asistencia a la Argentina, según adelantó el secretario de Finanzas estadounidense, Scott Bessent, durante una conferencia de prensa en Washington.

Una operación inédita del Tesoro norteamericano con pesos
Bessent confirmó que el Tesoro estadounidense está implementando una línea de swap respaldada por Derechos Especiales de Giro (DEG) del Fondo Monetario Internacional, a través del Fondo de Estabilización Cambiaria de Estados Unidos. Este mecanismo, explicó, busca “poner en marcha un esquema de cooperación financiera” con la Argentina en un contexto de fragilidad monetaria y cambiaria.
Consultado por la posibilidad de que Estados Unidos adquiera deuda argentina, el funcionario respondió: “Podríamos”, sin brindar detalles sobre montos, plazos ni instrumentos específicos. La frase, breve pero contundente, despertó expectativas sobre un posible involucramiento directo del Tesoro estadounidense en el mercado de deuda soberana argentina, algo que no ocurría desde los años noventa.

Un respaldo potencial de USD 40.000 millones
En paralelo, Bessent adelantó que se está trabajando en la creación de un nuevo fondo de 20.000 millones de dólares orientado a respaldar la economía argentina, con participación de bancos privados internacionales y fondos soberanos.
“Estamos trabajando en un fondo de 20.000 millones de dólares que estaría junto a nuestra línea de swap, conformado por bancos privados y fondos soberanos, que creo estaría más dirigido al mercado de deuda”, señaló el secretario del Tesoro a periodistas en Washington, según informó AFP.
De concretarse, el esquema implicaría una asistencia total de hasta USD 40.000 millones, combinando recursos del Tesoro estadounidense y capitales privados. El objetivo sería fortalecer las reservas internacionales del Banco Central argentino y facilitar la transición hacia un esquema de estabilidad macroeconómica.
Milei y la política estadounidense
Durante su exposición, Bessent fue consultado sobre el impacto político que podría tener una eventual victoria legislativa o presidencial del espacio liderado por Javier Milei en Argentina. Al respecto, consideró que “una victoria del partido de Milei fortalecería su capacidad de vetar iniciativas consideradas perjudiciales”, una frase interpretada como una señal de afinidad política hacia el gobierno libertario y sus reformas de corte liberal.
Fuentes cercanas al Departamento del Tesoro remarcaron que el objetivo del programa no es interferir en la política interna argentina, sino apoyar un proceso de estabilización macroeconómica, reforzando los vínculos financieros bilaterales entre ambos países.
Contexto económico argentino
La operación se produce en medio de una coyuntura compleja para la economía argentina, marcada por una fuerte caída del peso, la desaceleración del comercio exterior y un déficit de reservas netas en el Banco Central. En los últimos meses, los mercados habían registrado una tendencia a la dolarización de carteras, mientras el Gobierno nacional busca recomponer la confianza en su moneda.
Analistas consultados por agencias internacionales interpretaron el gesto de Washington como una señal de apoyo al proceso de estabilización argentino, aunque advirtieron que la magnitud y el diseño de los instrumentos aún están en evaluación.

Un gesto político y financiero
La confirmación de la compra de pesos y el anuncio del nuevo fondo de inversión marcan un giro en la política financiera de Estados Unidos hacia América Latina, especialmente en un contexto donde China ha venido ampliando su influencia a través de swaps y financiamiento directo. En este sentido, el respaldo a la Argentina podría leerse también como una estrategia geopolítica para contrapesar la presencia de Beijing en la región.
Mientras tanto, el mercado argentino reaccionó con una leve apreciación del peso y subas en los bonos soberanos, impulsadas por las expectativas de mayor flujo de dólares al país y una mejora en el riesgo país.



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