A un año de que se le dictara prisión preventiva bajo cargos de sedición y conspiración, que luego fueron cambiados a acción agravada, el ex policía Joaquín Orrego compartió lo que describió como un calvario judicial, personal y económico. Tras pasar nueve meses privado de su libertad, Orrego alegó que su acusación fue injusta, mientras cumple restricciones y lucha por su sustento y el de su familia.
Orrego confió que "nunca entendí el motivo de mi detención". Aseguró que no formó parte del grupo central investigado, 'Sólo Cola', en el que se habría organizado la toma de la Jefatura: "No era integrante de ese famoso grupo que se publicaron los chats, los videos y los audios".
Alegó que "los chats míos que capturaron eran de esa reunión que nosotros tuvimos con el gobierno y no se llegó a un acuerdo (por el salario)". Orrego sostuvo que "había personas que tenían mensajes muchos másfuertes que los míos y no aparecen en la causa".
Por otro lado, defendió apoyar a la institución provincial en la que trabajaba: "Yo nunca estuve pensando en hacer algo en contra del gobierno, jamás se me pasó por la cabeza, desde las manifestaciones anteriores siempre estuvev cumpliendo con mi labor".
Aunque recuperó su libertad en junio de este año, Orrego debe cumplir restricciones impuestas por la Justicia: "Tengo prohibiciones de salir al país, tengo que ir una vez por mes a la comisaría a presentarme fijando mi domicilio", describió. Su esperanza es "que la justicia pueda solucionar todo esto y podamos salir absueltos de toda esta acusación".
De la comisaría a la cárcel
Contó que, el momento en que el expediente cambió la carátula y se dictó la prisión preventiva, le resultó devastador: "Caí en un pozo depresivo, no entendía por qué, pensaba que todo se iba a resolver, no habia motivo para que sigamos detenidos". Orrego confesó la amarga sensación que sintió: "Fue una sensación rara, sentí que nos querían ver sufrir... Y sufrimos, la verdad que la pasamos muy mal, nueve meses privados de la libertad no es fácil".
Recalcó que la medida institucional no se limitó a Orrego, sino que alcanzó a su hermana, una Comisario con más de 24 años de servicio. A raíz de su detención, "empezaron las persecuciones de parte de los jefes de la Unidad Regional 9", acusó. Su hermana, que era jefa de una comisaría, fue trasladada de Gobernador Roca a Puerto Rico: "La trasladaron como oficial de servicio, sin cargo, sin nada". Esto, según contó, ocurrió después de que ella expresara su desacuerdo con la actuación de la justicia.

La consecuencia de este traslado y persecución fue grave. "Motivo de eso fue que mi hermana cayó en un pozo depresivo", compartió en entrevista con Argentina Divina Comedia por Radio Up. Actualmente, se encuentra realizando tratamiento psiquiátrico , en una situación que Orrego califica como "una lástima, esperemos que todo esto cambie".
La detención tuvo un efecto inmediato y paralizante en la economía familiar. Orrego denunció que "nosotros desde que caímos detenidos nos cortaron el sueldo, la obra social. En mi recibo de sueldo figuraba que trabajé todo el mes, pero no me pagaron".
Para poder subsistir, confió que la familia es su principal apoyo, mientras busca alternativas: "Estoy haciendo un emprendimiento, viendo algo de comercio en la parte informal para ver si podemos pronto empezar un emprendimiento con un amigo".

Orrego denunció que su caso es parte de una estrategia para frenar las demandas salariales: "Al privarnos a nosotros de nuestra libertad hicieron callar un reclamo, porque nosotros solo lo que queríamos era que nos mejoren el sueldo, un salario digno".
Tras la liberación de Orrego, piden excarcelar a Guirula: “Hoy mismo tienen que soltarlo”, dijo su abogado ⚖️ https://t.co/rz4U4ALRF1
— Radio Up 95.5 (@radioup955) June 25, 2025



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