Ya son cuatro los colegios (de gestión pública y privada) en Posadas que decidieron prohibir el uso de celular en las aulas durante el dictado de clases. Durante su entrevista en Arriba la Radio, la diputada electa, AryhatneBahr, sostuvo que el problema no se resuelve con vetos, sino con educación: “Yo creo que no tenemos que prohibirlo. Cada vez que nosotros prohibimos algo, se vuelve peor. Vos a los chicos les decís ‘no hagas algo’ y lo primero que van a querer hacer es eso”, aseguró.
En ese sentido, remarcó en Radio Up que la salida pasa por formar ciudadanos digitales conscientes: “Tenemos que trabajar en una ciudadanía digital. No vamos a poder prohibir la tecnología; es algo que llegó para quedarse”.
Para Bahr, el uso responsable de los dispositivos debe enseñarse igual que se enseña a cruzar una calle: con reglas claras, práctica y acompañamiento. “Así como enseñamos educación vial o educación cívica, necesitamos educación digital. Los chicos ya viven conectados”.

Un protocolo para actuar antes que sancionar
La abogada especializada en ciberdelitos propuso la creación de una guía de acción dentro de las escuelas: “No sé si sería cuestión de prohibirlo o no prohibirlo, pero sí de tener quizás una guía, un protocolo justamente para saber cómo actuar en caso de que nos demos cuenta que está pasando algo en ese celular”.
Según explicó, un protocolo no busca castigar sino ordenar la respuesta institucional ante señales de riesgo: conservar evidencia, orientar a las familias y saber cómo activar una denuncia sin entorpecer la investigación.
“Podemos armar un manual buenísimo, pero si no sabemos aplicarlo, no sirve de nada”, reconoció Bahr, insistiendo en que el protocolo debe ser claro, útil y realista para docentes que enfrentan estas situaciones sin formación legal.

Tiempo escolar vs. tiempo digital
La especialista advirtió que la escuela no es el único espacio de exposición. “Los chicos pasan más tiempo fuera de la escuela que dentro de ella. Lo que prohibamos en el colegio no va a incidir tanto como enseñarles a usar los dispositivos todo el tiempo”.
Por eso, pidió una mirada integral que una familia, escuela y Estado en la educación tecnológica de la infancia y la adolescencia. Bahr también se refirió al vínculo con los padres: “El mejor control parental es el diálogo”.
Explicó que las aplicaciones de control son herramientas útiles, pero no reemplazan el acompañamiento. “Podemos tener un control parental instalado, pero si no sabemos qué controlar, no sirve. Hay que conocer qué es Discord, Roblox, LOL… entender lo que hacen nuestros hijos”.



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