La presidenta del Colegio de Psicólogos de Misiones, Angélica Salinas, reflexionó en Radio Up sobre los cambios generacionales en torno al amor, la familia y la soledad. Sostuvo que los jóvenes no rehúyen a los vínculos, sino que piensan la crianza con más responsabilidad.
Los nuevos tiempos traen nuevas formas de amar y planificar. Así lo analizó Angélica Salinas, presidenta del Colegio de Psicólogos de Misiones, al hablar sobre el cambio generacional en la construcción de vínculos y familias.
“Muchos jóvenes hoy dicen que no quieren tener hijos, y eso no necesariamente es negativo. Es una mirada responsable sobre la crianza. Implica pensar si se está preparado emocional y económicamente.”
Para la especialista, se trata de un cambio positivo: “Antes los hijos simplemente llegaban. Hoy hay más reflexión sobre qué implica traer una vida al mundo.”

La economía como condicionante
El factor económico sigue siendo determinante. “Muchos jóvenes dicen: ‘¿Para qué traer un hijo si el mundo está cada vez peor?’. Es una mezcla de angustia y conciencia. La estabilidad ya no está garantizada, y eso afecta los proyectos familiares.”
Salinas recordó que este fenómeno no es una falta de compromiso, sino una nueva forma de entender la responsabilidad afectiva.

Soledad: elección o consecuencia
La psicóloga abordó también el tema de la soledad, diferenciando entre estar solo y sentirse solo. “Hay separaciones que nacen del amor. Dos personas pueden divorciarse porque uno cambió su proyecto de vida. No siempre la soledad es sufrimiento.”
Desde la psicología, explicó, no se juzga la soledad como buena o mala. “No soy consejera, soy psicóloga. No puedo decirle a alguien ‘busque compañía’. El trabajo es entender qué le pasa con su soledad.”
Parejas en crisis y falsas soluciones
Salinas fue contundente ante una creencia muy extendida: tener un hijo para salvar la pareja. “Si una pareja está en crisis, un hijo no la va a salvar. La llegada de un bebé complejiza la estructura familiar y puede agravar los conflictos.”
“Cuando nace un hijo, también nace la pareja parental. No es solo la relación afectiva, sino una nueva organización emocional y práctica.”

Una generación más consciente
Salinas destacó que las nuevas generaciones no rechazan los vínculos, sino que los piensan con mayor madurez. “Antes la pareja era una estructura rígida; hoy es un proyecto dinámico. La juventud no teme a la soledad, la elige si no encuentra reciprocidad.”
En tiempos de crisis, la reflexión y la responsabilidad emocional parecen ser las nuevas formas de amor.



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