El 26 de septiembre se celebra en Argentina el Día del Empleado de Comercio, una fecha que reconoce la labor de quienes sostienen el motor del consumo y la atención al cliente. En Misiones, este sector representa casi una quinta parte del empleo privado formal. Sin embargo, detrás de los números alentadores, asoman las dificultades cotidianas de quienes están detrás de los mostradores, desde la informalidad hasta los salarios que corren detrás de la inflación.
El comercio, corazón del empleo en Misiones
En la provincia de Misiones, el comercio es mucho más que una actividad económica: es el sostén del empleo privado y el sector que mayor cantidad de puestos de trabajo concentra. Desde los grandes supermercados hasta los pequeños negocios familiares, pasando por ferreterías y tiendas de indumentaria, miles de trabajadores dependen de esta actividad.
Según datos del Instituto Provincial de Estadísticas y Censos (IPEC), en el aglomerado del Gran Posadas el comercio aporta casi un 20% del empleo total. En los últimos años, la provincia presentó avances con respecto al nivel nacional por la creación de empleo formal privado, con el comercio como protagonista de la recuperación. Sin embargo, la actividad se vio afectada por la crisis económica nacional, el comercio fronterizo y, el poco repunte numérico, no siempre se tradujo en mejores condiciones laborales.

Entre la recuperación y la incertidumbre
El primer trimestre de 2025 mostró cifras que generan un escenario ambivalente: la tasa de empleo en el Gran Posadas se ubicó en 42,4%, con un 6% de desocupación y un 7,3% de subocupación. Es decir, muchas personas trabajan, pero no todas lo hacen en condiciones plenas o con ingresos suficientes.
Un empleado de una cadena de supermercados de la capital lo resume con crudeza: “Lo positivo es que hay trabajo, lo difícil es que los sueldos no alcanzan, la mitad del ingreso se da de manera informal y la carga horaria es muy alta. Al final, el sacrificio personal es enorme”.
Este testimonio refleja una realidad compartida: el empleo existe, pero la calidad del mismo es el gran desafío pendiente.
Sueldos bajos e informalidad
En Misiones, como en buena parte del país, muchos comercios optaron por pasar a sus trabajadores al monotributo, una práctica que precariza las condiciones laborales, ya que el empleado pierde derechos básicos como aguinaldo, vacaciones pagas o cobertura social plena.
A esto se suma la informalidad: en los pequeños negocios todavía es frecuente el pago "en negro", sin aportes jubilatorios ni obra social. En las cadenas grandes hay algo más de formalidad, pero en los comercios chicos es común que paguen en efectivo y sin recibo.
El resultado es una brecha de desigualdad dentro del mismo sector: mientras algunos trabajadores cuentan con cierta estabilidad, otros quedan expuestos a la precariedad y la falta de protección.
Uno de los reclamos históricos de muchos empleados de comercio son los horarios partidos, que obligan a trabajar tanto en la mañana como en la tarde, con una franja libre en el mediodía que rara vez se traduce en descanso real. Aunque es una práctica cultural, por la "sagrada siesta", en el último tiempo viene pesando el gasto que implica el traslado.
A esto se suma la exigencia de trabajar fines de semana y feriados, un punto que genera malestar pero que se mantiene como práctica habitual en el rubro.

La transformación digital: oportunidad y presión
El comercio no está ajeno a la transformación digital. El auge del e-commerce, las ventas por redes sociales y los sistemas de logística rápida plantean nuevos desafíos para los trabajadores.
Por un lado, estas herramientas abren oportunidades de capacitación y de modernización de las tareas. Por otro, implican más responsabilidades sin siempre tener un respaldo salarial acorde.
El Ministerio de Trabajo y Empleo de Misiones impulsa programas de formación, especialmente para jóvenes, con el objetivo de mejorar la inserción en el sector. Sin embargo, la velocidad del cambio tecnológico suele superar la capacidad de adaptación de los pequeños negocios y deja a los empleados a mitad de camino.
El sacrificio detrás del mostrador
Pese a todas las dificultades, los empleados de comercio cumplen un rol central en la vida económica y social de la provincia. Son la cara visible del consumo, quienes asesoran, atienden y sostienen el contacto humano en un mercado cada vez más digitalizado.
Pero ese rol fundamental se enfrenta a sueldos que no alcanzan, jornadas extensas y una informalidad persistente. La paradoja es clara: el sector más importante para el empleo provincial es, al mismo tiempo, uno de los más golpeados por la precariedad.
Caída de ventas y precarización: sueldos en negro y pases a monotributo en Misiones
En julio pasado, Agustín Gómez, secretario adjunto del Sindicato de Empleados de Comercio, brindó detalles a Radio Up sobre la situación que atraviesan los trabajadores del sector en Misiones. Según explicó, la caída del consumo impacta directamente en los comercios y en las condiciones laborales de sus empleados:
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Muchos comercios, ante la dificultad de sostener costos, pasan a empleados en relación de dependencia al monotributo, una práctica que precariza derechos como aportes jubilatorios, obra social y estabilidad contractual.
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Esta situación no se limita al interior provincial: también afecta a ciudades más grandes como Posadas, y se replica principalmente en comercios familiares y negocios pequeños que sienten el impacto de la baja de ventas. “Vemos que algunos empleadores, ante la imposibilidad de sostener costos, ofrecen esta alternativa”, detalló Gómez.
El panorama se complica además por el denominado “efecto frontera”. Con precios más competitivos en ciudades paraguayas como Encarnación, cada vez más consumidores cruzan la frontera, reduciendo la demanda en los comercios locales. “Eso afecta a los propietarios, pero también a los trabajadores”, indicó el referente gremial.
Frente a esta realidad, el sindicato apuesta al diálogo como herramienta de contención. Gómez citó como ejemplo su intervención en Apóstoles, donde se abordó un atraso en el pago de sueldos en un frigorífico, buscando salidas que no impliquen la pérdida de puestos de trabajo.
El dirigente también advirtió que la situación del empleo formal se ve condicionada por decisiones a nivel nacional, como la falta de homologación de paritarias o la apertura de importaciones sin medidas complementarias, generando incertidumbre en el sector. “Los empleados entienden la situación, hay temor por quedarse sin trabajo y nosotros apostamos al diálogo”, concluyó Gómez.
Este panorama confirma que, detrás de los números alentadores de empleo formal, los empleados de comercio en Misiones enfrentan un contexto complejo, donde la informalidad, los cambios en la estructura laboral y la presión del mercado internacional y fronterizo marcan el día a día.

De la FAEC a la actualidad: el trasfondo histórico
El Día del Empleado de Comercio se celebra cada 26 de septiembre en conmemoración a la fundación de la Federación Argentina de Empleados de Comercio (FAEC) en 1945.
La creación de la FAEC marcó un hito en la defensa de los derechos de los trabajadores del sector, logrando conquistas en materia de salarios, jornada laboral y condiciones de trabajo. Fue un punto de inflexión en la organización gremial de los empleados de comercio a nivel nacional.
Hoy, a 80 años de ese momento histórico, la fecha no solo invita a recordar, sino a repensar el presente y futuro del sector: cómo garantizar que los trabajadores puedan desarrollarse con estabilidad, capacitación y un salario digno.
El futuro abierto del comercio en Misiones
El comercio seguirá siendo un pilar del empleo. La gran pregunta es cómo lograr que esa centralidad no se sostenga únicamente en el sacrificio de los trabajadores, sino que se traduzca en empleos formales, con mejores sueldos y condiciones equitativas.
Los empleados de comercio ya cumplen su parte: trabajan largas jornadas, se adaptan a nuevas tecnologías y sostienen, día a día, la rueda del consumo. El desafío ahora está en acompañarlos con políticas públicas firmes y un mayor compromiso empresarial, para que el crecimiento no se construya sobre la precariedad, sino sobre la dignidad de quienes están detrás del mostrador.

El feriado de los empleados de comercio
En Misiones y en todo el país, el asueto por esta efeméride se traslada al lunes 29 de septiembre, con el objetivo de facilitar que los empleados puedan contar con una jornada libre completa.
La medida no implica el cierre obligatorio de los locales, ya que la normativa establece que los comercios podrán abrir siempre que sean atendidos por sus dueños o por empleados que acepten voluntariamente trabajar. En este último caso, corresponde el pago de un recargo del 100%, dado que el día se equipara a un feriado nacional.
Desde la Confederación Económica de Misiones (CEM) señalaron que el beneficio para los empleados mercantiles no afectará el salario de quienes decidan no prestar servicios. A su vez, destacaron la predisposición de muchas empresas para otorgar el asueto, aunque algunos negocios evalúan mantener la atención al público aprovechando la jornada de ventas.
De esta manera, mientras este viernes 26 se conmemora la efeméride en honor a los trabajadores del sector, será el lunes 29 cuando los empleados de comercio misioneros disfruten del merecido descanso que reconoce su esfuerzo diario.
Supermercadistas piden “prudencia” y rechazan aumentos especulativos de precios https://t.co/mpup3d6b3F pic.twitter.com/YKCzL35ZXi
— Radio Up 95.5 (@radioup955) September 26, 2025



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