En lo que va de 2025, los centros de jubilados de PAMI no recibieron los aportes de mantenimiento habituales y las partidas se reactivaron entrado el corriente mes de septiembre. Esto provocó que muchas instituciones tuvieran que sostenerse con los aportes de los socios o con la solidaridad de familiares. Algunos incluso recurrieron a la venta de productos para cubrir gastos básicos como luz, agua y cable.
María Teresa Nilson, consejera federal del PAMI por San Antonio, señaló: “Sobre todo en el interior está el problema muy activo por el hecho de que ‘Dios está en Posadas’. Porque cuesta muchísimo que algún afiliado que tenga algún problema bastante complicado sí o sí tiene que ir a Posadas. En el interior, la mayoría de los especialistas quieren cobrar plus o cobran plus. Así que hay pocos lugares donde PAMI cubre los estudios”.
Nilson explicó que los médicos de cabecera están trabajando correctamente y que los medicamentos y la entrega de pañales se normalizarse, tras meses de demora: “Los médicos de cabecera están trabajando muy bien, gracias a Dios también. Los medicamentos se están normalizando, la entrega de pañales también empezó a normalizarse, ya llegan a domicilio. Te cuento que hay gente que hizo el pedido en enero o diciembre y recién ahora empezó a recibir el pañal. Así que fue la cobertura en este periodo, desde que hicieron el pedido hasta ahora, que pasaron más de 7 u 8 meses”.
Sobre los problemas con las farmacias, Nilson agregó: “la farmacia, según lo que manejaba PAMI, ellos tampoco podían entregar, así que mucha gente recurrió a los centros, donde los centros hacen solicitudes, hacen solidaridad y también familiares han recurrido a esto, a comprarle a la persona que necesitaba”.
En relación con los talleres y servicios habituales de PAMI, Nilson reconoció que estuvieron detenidos hasta mitad de año. Aclaró que “para lo que va del año 2025 ya se reanudó el tema de talleres y servicios que siempre PAMI le dio a los centros. A partir de julio y agosto empezaron a habilitarse nuevamente, porque estaban todos parados. Recién hoy nos notificaron nosotros que ya están enviando la aprobación, los cheques para los centros”.
La consejera federal explicó cómo los centros sobrevivieron sin subsidios: “La mayoría de los centros se manejó sola, con los aportes de los socios para cubrir gastos. Algunos cobran 500 pesos, otros 1.000 pesos por socio, y así sostienen gastos de luz, agua y cable. El subsidio siempre fue una ayuda, no mucho, pero era importante para cubrir los gastos fijos”.

Nilson detalló que algunos centros decidieron desvincularse de PAMI y anexarse a los municipios debido a los costos administrativos: “Hubo centros que tuvieron que abrirse o dejar de trabajar junto con PAMI y se anexaron con el municipio, que les brinda apoyo. Algunos no quieren por el tema de personería jurídica, porque implica un gasto, tenés que tener el balance al día y todo en orden”.
La consejera federal también habló sobre la migración de PAMI a las plataformas digitales y los problemas que enfrentan los adultos mayores: “hubo problemas en Misiones por la migración a las plataformas digitales de PAMI para conseguir o gestionar turnos, atenciones o otros trámites. Esto todavía está, cuesta mucho, sobre todo al ser adulto mayor. Muchos no tienen internet en su domicilio y siempre tienen que recurrir al centro o a nietos o personas que los ayuden. Algunos tuvieron que comprarse otro celular en cuotas para hacer gestiones”.

Finalmente, la consejera federal subrayó la importancia de mantener los centros de jubilados como espacios de contención: “estamos luchando muchísimo con la idea de que no abandonen, que no dejen, porque es importante para el afiliado de PAMI tener su lugar y sentirse contenido. Algunos centros, como Aristóbulo del Valle, Campo Grande y Campo Ramón, cuentan con comedores, pero falta ampliar la cobertura. La gente pide que se amplíe el cupo y se entregue más mercadería”.

Nilson destacó la labor de los centros de jubilados para asistir a los afiliados, considerando que “muchos recurren a los centros, que cuentan con una computadora que PAMI cedió, y cualquier miembro de la comisión que está ahí siempre trata de ayudar a la persona. Cuesta muchísimo el tema de tecnología, pero los centros buscan acompañar a los adultos mayores”.



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