Argentina, país libre de fiebre aftosa con vacunación desde 2001, se prepara para un cambio significativo en su estrategia sanitaria. El gobierno anunció una disminución de los actos vacunales, dejando de vacunar ciertas categorías a partir de la segunda campaña del próximo año. Esta decisión, que genera debate, busca evitar la sobrevacunación y reducir costos. En "Divina Comedia", programa que se trasmite por RadioUP, conversamos con Javier Rotondo, vicepresidente de Confederaciones Rurales Argentinas y médico veterinario, para comprender las implicaciones de este cambio.
Rotondo explicó que "en 1999 erradicamos la fiebre aftosa con vacunación y ese mismo año el presidente Menem tomó una decisión con características políticas, sin criterio epidemiológico, y sufrimos focos". Esta experiencia pasada sirve como advertencia para la modificación actual.

Actualmente, Argentina aplica dos campañas anuales de vacunación:
-
Marzo: vacunación total.
-
Octubre-diciembre: animales menores (sin toros ni vacas).
La nueva estrategia apunta a reducir la vacunación en categorías con alta inmunidad, como los novillos adultos, según Rotondo: "debemos tener un plan de ir quitando la inoculación repetida en categorías con un nivel inmunológico alto por la cantidad de dosis acumuladas".
El objetivo es facilitar el acceso a mercados internacionales que exigen el estatus "libre sin vacunación", como Estados Unidos y la Unión Europea. Rotondo afirmó: "Argentina debe ir buscando ser libre nuevamente sin vacunación para ganar ciertos mercados que hoy exigen internacionalmente esa categoría".

A partir de la segunda campaña del próximo año, se dejará de vacunar ciertas categorías, aunque la vacunación no se eliminará por completo. "Eso tiene un componente técnico, pero también de mercado", añadió.
La implementación territorial presenta matices. En las zonas de frontera, como Misiones, se mantendrán criterios epidemiológicos diferentes, con estrategias específicas de vacunación. Rotondo aclaró: "Una cuestión es la vacunación en el interior de la provincia de Misiones y otra los establecimientos en frontera".
El costo de la vacuna es otro punto clave. En Argentina, el precio ronda los $2, muy por encima de lo que cuesta en otros países del Mercosur (35-70 centavos de dólar). Esto genera debate sobre la importación de vacunas. Rotondo puntualizó: "Hoy el costo de la vacuna es de casi $2, mientras que en el resto del Mercosur está entre 35 y 70 centavos de dólar".
En general, el productor asume el costo de la vacunación, aunque en algunas regiones existe cobertura estatal. Se prevén reuniones entre entidades gremiales y Senasa para definir la aplicación territorial de las nuevas medidas. Rotondo confirmó: "Para martes y miércoles de la semana próxima tendremos reunión con la presidenta de Senasa para delinear este anuncio y traducirlo en certezas territoriales".

Este cambio en la estrategia de vacunación representa un paso importante para Argentina en su objetivo de lograr el estatus "libre de fiebre aftosa sin vacunación", pero también plantea desafíos en términos de implementación, costos y coordinación entre gobierno y productores. El éxito dependerá de una planificación cuidadosa y monitoreo epidemiológico para evitar repetir errores del pasado.



//


