Hace 30 años, en la provincia de Misiones, comenzaba a escribirse una historia que cambiaría la relación entre productores rurales y consumidores urbanos: la de las ferias francas. Estos espacios de comercialización directa surgieron en Oberá y algunos años después se consolidaron en Posadas, especialmente en Villa Cabello, donde los feriantes decidieron trasladarse desde distintos puntos de la provincia para ofrecer sus productos a la capital.
Ferias francas: el legado de los productores que transformaron Misiones
“En 1995, era un momento tan o más difícil que el que relatábamos antes. La gente del interior se trasladaba a los barrios de las ciudades, y las chacras costaban apenas 5.000 dólares. La feria franca nació como una forma de asegurar la comida y sostener la producción local”, recordó Oscar Mathot, uno de los cofundadores y director de las ferias francas, en diálogo con Argentina Divina Comedia, emitido por Radio Up.

Según Mathot, la iniciativa buscaba, además, frenar el éxodo rural y dar continuidad a la agricultura familiar. “Teníamos yerbateros, tealeros, tungaleros y caleros. Pero la producción de alimentos en las chacras estaba olvidándose. Hasta para el asado se iba al pueblo a comprar la mandioca”, aseguró.
La experiencia de Misiones se convirtió en un modelo de estudio a nivel nacional e internacional sobre agricultura familiar y pequeña producción. Carlos Carballo, catedrático y profesional del INTA, llegó a señalar que lo que sucedía en la provincia “es lo que después iba a pasar en la pequeña agricultura de todo el país”.

Mathot destacó que la iniciativa no solo fue un éxito en términos de comercio, sino también en la regularización de tierras y la incorporación de tecnología: “en Misiones, se avanzó mucho en pequeñas pasteurizadoras de leche y en pequeñas industrias. Toda esa tecnología nació acá y fortaleció al pequeño productor”.
A pesar de los avances, Mathot reconoció que el éxodo rural no se detuvo completamente. “El fenómeno fue goteando. Vimos cómo las mujeres rurales se jubilaban y cómo los productores, ante las dificultades económicas, se volvían hacia actividades de servicios”, explicó.
“Y es como que estamos en un tiempo de pensar esa nueva ruralidad como un nuevo desarrollo rural, donde, por ejemplo, en nuestro caso, tenemos entre 30 a 40 municipios rurales que tendrían que ser los ejes. Hoy la población busca servicios y comodidad, y en esos pueblos del interior perfectamente pueden ser los lugares cabecera para ese nuevo desarrollo rural que necesitamos. Si pensamos a 30 años adelante, la gente seguirá prefiriendo productos de la chacra, comprando en forma directa'', sostuvo.
''Imagínate que hoy nos pongamos a pensar como pensaron en aquel momento en medio de una debacle: pensaron en 30 años para adelante y produjeron este fenómeno que se reprodujo también en muchas provincias de la Argentina”, agregó Mathot.
En cuanto al futuro, Mathot subrayó la necesidad de políticas públicas centradas en el desarrollo rural: “debe haber un plan donde los municipios rurales sean el eje. La gente residirá en los pueblos porque allí se pueden dar servicios de salud, educación y comercio. Así, las ferias francas y espacios de comercialización directa podrán seguir siendo vigentes para las comunidades de los próximos 30 años”.
La entrevista con Oscar Mathot en Argentina Divina Comedia no solo permitió recordar los orígenes de estas ferias, sino también reflexionar sobre la importancia de la producción local, la agricultura familiar y la planificación de un desarrollo rural sostenible en Misiones.



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