Luego de una jornada legislativa adversa para el oficialismo, el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, confirmó que el presidente Javier Milei vetará todos los proyectos aprobados en Diputados que impliquen un aumento del gasto público. “Todo lo que podamos vetar, lo vetaremos”, afirmó en declaraciones radiales tras reconocer: “Perdimos todas”.
La votación en la Cámara de Diputados dejó en evidencia un cambio de escenario político. Se aprobaron iniciativas como el financiamiento universitario y la emergencia en salud pediátrica, con respaldo transversal de bloques opositores y sectores que históricamente venían acompañando al oficialismo.
Francos no ocultó su malestar y apuntó directamente contra esas fuerzas: “Votaron todos con el kirchnerismo: casi todos los radicales, la Coalición Cívica, algunas fuerzas provinciales…”. Acusó a esos espacios de actuar en complicidad con el peronismo, motivados por el calendario electoral: “El kirchnerismo se aprovechó de la situación para hacer demagogia”.

Defensa del ajuste y de las facultades delegadas
El jefe de ministros defendió la política fiscal del Gobierno y cuestionó los intentos del Congreso por revertir reformas clave aprobadas por decreto. “Dentro de las facultades delegadas desregulamos, suprimimos organismos, fusionamos. Eso es lo que la Cámara de Diputados quiere volver atrás. ¿Y qué va a generar? Más gasto público”, advirtió.
Francos remarcó que, gracias al ajuste, el Gobierno logró superávit fiscal: “3,8% en 2024 y 2,4% en lo que va de 2025”. Y planteó: “Es imposible sacar a la Argentina del pozo si no recortamos el gasto. Si el Congreso quiere imponernos más gasto, va a costar mucho salir”.
Críticas al kirchnerismo y foco en la deuda externa
Además, Francos renovó sus críticas al kirchnerismo y lo responsabilizó por la situación económica actual. “El país ha sido destruido por el kirchnerismo. Es como Venezuela. Con el discurso de que trabajan para los más necesitados, destruyeron Argentina”, sostuvo.
En línea con su defensa del programa económico, destacó la reducción de la deuda pública durante la gestión de Milei. “La deuda externa era de US$140.000 millones en 2001 y hoy alcanza los US$500.000 millones. De ese total, US$303.000 millones corresponden a los gobiernos kirchneristas. Desde 2023 la reducimos en US$34.000 millones”, afirmó.
— Oficina del Presidente (@OPRArgentina) August 4, 2025
El costo fiscal de los proyectos del Congreso preocupa al Gobierno
En paralelo con las advertencias de Guillermo Francos sobre el eventual veto presidencial, en el Palacio de Hacienda estiman que las leyes aprobadas en Diputados tendrían un impacto fiscal de 1,25% del PBI hasta fin de año. Pero el escenario se complica aún más si se considera su efecto anualizado: 2,5% del PBI a partir de 2026.
De ese total, 2,1 puntos estarían explicados por iniciativas previsionales, como un aumento del 7,2% en los haberes jubilatorios y una nueva moratoria previsional, mientras que el 0,4% restante corresponde a medidas como el reparto de ATN y la coparticipación del Impuesto al Combustible Líquido (ICL).
La preocupación radica en que el objetivo fiscal del Gobierno para 2025 es alcanzar un superávit primario de 2,2% del PBI, necesario para mantener el equilibrio financiero. Si se aprueban estas leyes, ese equilibrio quedaría seriamente comprometido.

Milei busca una “sobremeta” fiscal
En este contexto, el presidente Javier Milei instruyó a su equipo económico a apuntar a una meta fiscal aún más exigente para este año. Antes del acuerdo con el FMI, pidió elevar el superávit primario proyectado del 1,3% al 1,6% del PBI, lo que implica un ajuste adicional de 2,5 billones de pesos.
Esta exigencia genera dudas en el mercado, donde se preguntan cómo logrará el Gobierno alcanzar ese margen extra sin nuevas fuentes de recorte o ingresos. La fragilidad del “sendero fiscal” en 2025, sumado al impacto potencial de las leyes votadas en el Congreso, pone en tensión los pilares del programa económico oficial.



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