En medio de un delicado contexto económico, el Fondo Monetario Internacional (FMI) instó al Banco Central de la República Argentina (BCRA) a establecer un cronograma programado de compras de dólares, con el objetivo de reconstruir las reservas internacionales netas, que se encuentran en − 4.700 millones de dólares al 13 de junio.
El pedido del organismo surge tras aprobar un nuevo desembolso de USD 2.000 millones para el país, dentro del acuerdo stand-by vigente. A pesar del alivio temporal, el FMI advirtió que las reservas están aún “críticamente bajas” y que la acumulación de divisas debe ser más previsible y sostenida.

El plan sugerido toma como referencia las políticas implementadas por Chile, Colombia y México, donde las compras de divisas se realizan en función de metas claras, sin interferir de manera desordenada en el mercado cambiario.
El organismo flexibilizó la meta de reservas netas para fines de 2025, ahora estimada en − 2.600 millones USD, aunque se espera una mejora gradual. El horizonte trazado apunta a alcanzar 22.900 millones USD netos para 2027, si el país logra sostener el acceso a mercados y el ingreso de capital privado.
Además, el FMI recomendó al Gobierno continuar con la transición cambiaria, manteniendo el régimen de bandas y limitando las intervenciones cambiarias a situaciones excepcionales.
El informe del Fondo también subrayó que la Argentina enfrenta riesgos financieros, políticos y estructurales, especialmente ante las elecciones legislativas de octubre. A esto se suman desafíos vinculados al financiamiento de corto plazo, la salida gradual del cepo cambiario y las privatizaciones prometidas por el Ejecutivo.



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