El ajuste previsional impulsado por el gobierno nacional desde diciembre de 2023 produjo una pérdida de ingresos superior a los 90 mil millones de pesos para los jubilados y pensionados de la provincia de Misiones, según detalla un nuevo informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA). El estudio publicado en junio de 2025 revela que las medidas más regresivas afectaron de forma directa a los sectores de menores ingresos, especialmente a quienes dependen del haber mínimo y de los beneficios sociales complementarios que fueron eliminados.
El impacto se siente con fuerza en una provincia donde hay más de 124.000 jubilados, de los cuales 112.373 están afiliados al PAMI. Para un grupo significativo —unas 65.674 personas que cobran la mínima o menos— la pérdida acumulada por los recortes se traduce en una caída abrupta del poder de compra, en un contexto de inflación persistente y suba de precios en medicamentos, alimentos y servicios básicos.

Bono congelado, sin actualización ni alivio
Una de las medidas más perjudiciales para los ingresos jubilatorios fue el congelamiento del bono previsional en $70.000 desde marzo de 2024. Si el monto se hubiese actualizado con la misma fórmula de movilidad que rige para las jubilaciones, en junio de 2025 debería haber alcanzado los $158.658. Esta diferencia representa una pérdida acumulada de $879.450 por jubilado durante los últimos 15 meses.
En el caso de Misiones, ese congelamiento implicó una pérdida agregada de $57.757 millones para quienes perciben la mínima, cifra que habría tenido un alto impacto positivo en el consumo interno, dado que este sector destina casi la totalidad de sus ingresos al gasto básico.

Eliminación de refuerzos y reintegros
El informe también detalla el efecto negativo de la eliminación del refuerzo mensual de $15.000 para afiliados al PAMI que percibían hasta 1,5 haberes mínimos. Este complemento estuvo vigente hasta diciembre de 2023 y representaba un 9,3% adicional al ingreso mínimo. Su quita implicó una pérdida de $492.958 por jubilado entre enero de 2024 y junio de 2025.
En total, este recorte significó para los jubilados misioneros una pérdida adicional de $32.374 millones. A esto se sumó la eliminación del reintegro del 21% del IVA en compras de la canasta básica pagadas con tarjeta de débito, beneficio que alcanzaba al 86,6% de los jubilados y pensionados.

Una caída real del ingreso
En términos de poder adquisitivo, el CEPA calcula que las jubilaciones mínimas con bono se encuentran actualmente 15% por debajo del último trimestre del gobierno anterior, mientras que sin bono, la caída es de 2,3%. Esto refleja una erosión sistemática del ingreso real que profundiza la fragilidad económica de los adultos mayores.
El informe remarca que estas políticas impactan doblemente en provincias como Misiones, donde los jubilados cumplen un rol central en la dinámica del consumo local y no tienen margen de ahorro. “Cada peso que pierden es un peso menos que circula en la economía misionera”, advierten desde el CEPA.
Principales conclusiones del informe CEPA – Junio 2025
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En Misiones hay 124.421 jubilados, de los cuales 112.373 dependen del PAMI.
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El bono previsional de $70.000 está congelado desde marzo de 2024 y debería ser $158.658 en junio de 2025.
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La pérdida individual por bono no actualizado asciende a $879.450 por jubilado.
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65.674 jubilados misioneros cobran la mínima o menos, afectados por los recortes.
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El impacto total del bono congelado en Misiones es de $57.757 millones.
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El refuerzo PAMI de $15.000 fue eliminado; su continuidad habría representado $492.958 más por beneficiario.
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La pérdida acumulada por la quita del refuerzo en Misiones es de $32.374 millones.
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Se eliminó el reintegro del IVA para jubilados que cobraban hasta 3 haberes mínimos.
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Las jubilaciones mínimas con bono están 15% por debajo del nivel real del último trimestre de 2023.
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Sin bono, la caída es del 2,3%, incluso con ajustes inflacionarios parciales.

Un ajuste con alto costo social
En su análisis final, el CEPA señala que el ajuste previsional en curso no solo genera mayor pobreza en adultos mayores, sino que además reduce el dinamismo económico en una provincia ya golpeada por la caída del empleo formal. La quita de beneficios y congelamientos aplicados por el gobierno nacional profundizan las desigualdades territoriales, especialmente en regiones como el NEA.
El informe sostiene que los ingresos de los jubilados son hoy una variable de ajuste, mientras el sistema previsional se transforma en una herramienta de contención cada vez más debilitada.



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