La ministra de Seguridad de la Nación, Patricia Bullrich, se sumó a la polémica por la situación que involucró a seis niños de las divisiones infantiles de Newell’s Old Boys, quienes fueron cuestionados por posar en una foto junto a Ignacio Malcorra, futbolista de Rosario Central.
A través de sus redes sociales, Bullrich calificó el hecho como “una vergüenza” y lanzó una dura crítica al presidente de Newell’s, Ignacio Astore. “¿El presidente del club actuó por decisión propia o lo apretó la barra?”, se preguntó la funcionaria, en referencia a las posibles presiones de sectores violentos del club.

El caso se conoció días atrás, cuando un grupo de niños de entre 8 y 9 años, vestidos con la indumentaria de Newell’s, se tomó una foto con Malcorra luego de un partido en la localidad santafesina de Funes, donde también jugaba el hijo del volante canalla.
A raíz de la viralización de la imagen y los comentarios del formador Carlos Panciroli, se generó un fuerte debate sobre el fanatismo y la rivalidad en el fútbol infantil. Frente al revuelo, Newell’s emitió un comunicado en el que negó que se haya aplicado una sanción formal a los menores y aclaró que el tema fue tratado "de forma interna" con sus familias.
Bullrich, por su parte, anunció que su cartera impulsará medidas para reforzar el derecho de admisión en los estadios y endurecer el control sobre la presencia de violentos. “Vamos a ir a fondo: los violentos no van a entrar”, aseguró.
El episodio volvió a poner en foco la convivencia entre hinchadas, la influencia de las barras bravas y la necesidad de promover valores en las categorías formativas del fútbol argentino.



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