Escándalo en la previa de la Copa del Rey, el árbitro De Burgos Bengoechea denuncia amenazas por parte del Real Madrid. El colegiado rompió en llanto durante una rueda de prensa y puso en duda su participación en la final entre Real Madrid y Barcelona. El club blanco exige sanciones y amenaza con no presentarse.

A menos de 24 horas de la final de la Copa del Rey entre Real Madrid y Barcelona, la polémica estalló fuera del campo. El árbitro designado para el encuentro, Ricardo De Burgos Bengoetchea, denunció presiones y amenazas por parte del entorno del club merengue, luego de un informe emitido por Real Madrid TV que cuestionaba su imparcialidad y desempeño.
Durante una conferencia de prensa, el colegiado no pudo contener las lágrimas: “No hay derecho a lo que estamos pasando”, afirmó, visiblemente afectado. Señaló que las críticas no solo lo afectan en lo profesional, sino también en lo personal y familiar.
#Tele3|| ¡LA REACCIÓN DEL ÁRBITRO! En #España.
Ricardo De Burgos Bengoechea, que dirigirá la final de la #CopaDelRey entre Barcelona y Real Madrid, lamentó entre lágrimas "la repercusión de los vídeos de Real Madrid Televisión" contra su trabajo. pic.twitter.com/uDXGiJng3A
— TELE 3 (@GolSportsEc) April 25, 2025
El árbitro VAR para el partido, Pablo González Fuertes, respaldó a su colega y advirtió sobre posibles medidas del colectivo arbitral en defensa de su integridad. Mientras tanto, el Real Madrid, lejos de bajar el tono, exigió a la Real Federación Española de Fútbol que tome medidas “inmediatas” contra el árbitro y deslizó la posibilidad de no disputar el encuentro si no se actúa en consecuencia.
Desde Barcelona, el técnico Hansi Flick pidió volver al foco deportivo: “Necesitamos a los árbitros. Esto es deporte, hay que cuidar a la gente que está alrededor”, expresó. Por su parte, el presidente de La Liga, Javier Tebas, echó más leña al fuego al lanzar críticas indirectas contra Florentino Pérez, sugiriendo que el conflicto va más allá del arbitraje y responde a tensiones de poder dentro del fútbol español.

La final, prevista para este sábado 26 de abril, está ahora bajo una nube de incertidumbre.



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