Este domingo se juega uno de los partidos más esperados del fútbol argentino: el Superclásico entre Boca Juniors y River Plate. Sin embargo, el ambiente en Posadas no es el de otras ediciones, ya que la conmoción por el fallecimiento del Papa Francisco parece haberse instalado en la ciudad, desplazando en parte la pasión futbolera. En diálogo con Radio Up, hinchas, comerciantes y transeúntes compartieron sus perspectivas sobre cómo el luto por el Papa ha afectado la emoción por el fútbol.

El Impacto en el Comercio Local
A diferencia de otros años, el comercio en Posadas no parece estar tan volcado al fútbol en esta ocasión. Según una comerciante local que vende productos relacionados con el fútbol, la situación actual es única. "En este momento, la gente está acompañando al Papa, y el fútbol ha quedado en un segundo plano", comentó, añadiendo que, aunque las ventas siempre aumentan en época de Superclásico, esta vez el ambiente está "más tranquilo". Para ella, la pérdida del Papa ha causado que el país se encuentre "semi paralizado", y observa que incluso los fanáticos de fútbol están más centrados en el dolor por la muerte del pontífice que en las expectativas por el partido. "Es la primera vez en 28 años que siento que el pueblo está más pendiente de la Iglesia que del fútbol", expresó, haciendo énfasis en lo inusual de la situación.

La Visión de los Hinchas: Boca o River
En las calles de Posadas, el Superclásico genera opiniones divididas, pero los hinchas no dejan de mostrar su pasión. Un joven en la Plaza San Martín, con un entusiasmo desbordante, predijo una victoria para Boca, afirmando que el equipo "viene bastante bien" y tiene "mucho que ganar". Sin embargo, también reconoció que el fallecimiento del Papa ha opacado un poco el ambiente futbolístico. "No creo que el tema del Papa cambie mucho el partido. Los dos equipos se juegan mucho", indicó, destacando que River está "flojo" y Boca tiene en este clásico su "única competencia". A pesar de las circunstancias, el joven se mostró optimista y ansioso por ver a su equipo ganar.
Los Socios de Boca: Una Pasión que Sigue Firme
El Sr. Cabrera, uno de los 60 socios oficiales del Club Boca Juniors en Posadas, expresó una visión más crítica sobre el estado actual del fútbol. Aunque es hincha fervoroso, no dejó de señalar la "mercantilización" del deporte, algo que le ha restado emoción en los últimos años. "El fútbol hoy está demasiado comercializado, ya no se juega con la pasión de antes", dijo, añadiendo que incluso el fútbol femenino está mostrando un nivel superior al de muchos equipos masculinos. Sin embargo, su amor por Boca sigue intacto, a pesar de la desilusión con el rumbo del fútbol argentino. "La gente sigue alentando aunque el equipo pierda, porque Boca es una pasión", afirmó.

El Peso de la Historia: Un Socio de Boca y su Visión del Fútbol
El Sr. Cabrera, uno de los 60 socios oficiales del club Boca Juniors en Posadas, opinó en Radio Up sobre el futuro de su equipo y la situación actual de River Plate. Con una mirada crítica, Cabrera señaló que "River está jugando muy mal", y aunque es hincha de Boca, no dudó en señalar las dificultades que enfrenta el conjunto millonario. "Para mí, en este momento, River le da peligro a Boca", dijo, destacando que la prensa y los periodistas suelen resaltar los problemas del equipo de forma desproporcional. Según él, "Boca tiene cualquier problemita y sale por todos lados", mientras que los problemas de River no se publican con la misma fuerza.
Sin embargo, más allá de su análisis futbolístico, Cabrera también expresó su frustración con la comercialización del deporte. "El fútbol hoy en día está cayendo, se va yendo a pique", opinó, aludiendo a la creciente mercantilización del deporte. Hizo una comparación con los viejos tiempos, cuando jugaba al fútbol y los jugadores "se vendían por cinco o seis pares de ropa", a los millonarios salarios actuales de los futbolistas. "Ahora los jugadores ganan millones, y ya no es como antes. El fútbol se ha convertido en un negocio, no en una pasión", concluyó, señalando cómo el fútbol ha perdido parte de su esencia para convertirse en una mera industria.
¿Y el Papa?
Un transeúnte que caminaba por la calle Rioja de Posadas también ofreció su perspectiva sobre el clásico. Sin dudarlo, apostó por una victoria de Boca, afirmando que el equipo “tranquilamente puede llevarse el triunfo por un 3 a 0”. Al ser consultado sobre si el fallecimiento del Papa afectaba la emoción del fútbol, su respuesta fue clara: “No, para nada”, afirmó, destacando que la pasión por el fútbol no debe verse alterada por una tragedia. “El Papa era futbolero, y por eso mismo estoy en total acuerdo en que el fútbol siga su curso”, explicó, agregando que, en su opinión, la muerte del Papa debería unir a los futboleros y no detener la acción en los estadios. “Es el Papa de los pobres, el Papa que siempre estuvo cerca del pueblo”, concluyó, haciendo hincapié en la figura que representaba el Pontífice para la sociedad futbolera.

El Superclásico de este domingo no solo es un partido de fútbol; se juega en un contexto donde el luto por la muerte del Papa Francisco ha alterado la dinámica social y emocional de la gente. Las voces de los hinchas, comerciantes y socios reflejan un panorama complejo: por un lado, la pasión por el fútbol sigue intacta, pero por otro, el luto colectivo y la influencia de la figura del Papa han logrado poner en pausa, aunque sea momentáneamente, el fervor futbolístico que caracteriza a este tipo de encuentros. Sin embargo, el fútbol no se detiene, y los hinchas, aunque con sentimientos encontrados, seguirán siendo parte de este espectáculo que, como bien dijo un transeúnte, "nunca para".



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