En una reciente entrevista en Radio Up, la licenciada en Psicología, Daniela Gasparini, brindó un análisis profundo sobre la creciente moda de las cirugías estéticas y su repercusión en la salud mental, especialmente entre los jóvenes. Gasparini abordó la influencia de las redes sociales y la presión estética a la que se ven sometidas las personas, destacando los riesgos asociados a la constante búsqueda de la perfección física.
"Hoy en día, la exposición masiva en redes sociales y la facilidad con la que la información circula han amplificado las expectativas sobre cómo debemos vernos", afirmó Gasparini. En sus palabras, los estándares de belleza no son nuevos, pero "el nivel de influencia" que las nuevas tecnologías ejercen sobre la sociedad es algo sin precedentes. Las plataformas digitales, como TikTok e Instagram, se han convertido en espacios donde influencers promueven cirugías estéticas y tratamientos cosméticos, normalizando estos procedimientos incluso entre adolescentes.
Gasparini destacó que, a diferencia de otras épocas, las redes sociales permiten una exposición global constante. "Hoy tenemos altos niveles de exposición de todas las personas, pero sobre todo de los más jóvenes", comentó. Este fenómeno no solo afecta a las mujeres, sino también a los hombres, quienes están siendo cada vez más presionados por ideales de masculinidad vinculados a un físico musculoso y a un éxito material que, en muchos casos, está íntimamente ligado a su atractivo físico.
Los riesgos en edades tempranas: ¿Hasta dónde llega la responsabilidad de los padres?
En este contexto, Gasparini subrayó una preocupante tendencia: "Cada vez más niñas, incluso en la primaria, están adoptando rutinas de cuidado de la piel, algo que antes solo hacían los adultos". La psicóloga se mostró alarmada por la creciente aceptación de tratamientos estéticos en personas menores de edad, enfatizando que "hay padres que avalan y aceptan que sus hijos de 13, 14 años se sometan a cirugías estéticas". Las implicancias de esta práctica son profundas, no solo porque los cuerpos de los adolescentes están en pleno desarrollo, sino porque los efectos psicológicos de estos procedimientos pueden ser devastadores.
Gasparini alertó sobre las consecuencias que puede acarrear la cirugía estética en estas edades, especialmente cuando los jóvenes todavía no han alcanzado su madurez física y emocional. "Los adolescentes están en una etapa de cambio, tanto físico como emocional, y someterse a tratamientos estéticos puede afectar su auto percepción y autoestima de maneras muy profundas", explicó. El riesgo, según la psicóloga, es que estos procedimientos puedan generar una disociación entre la imagen corporal real y la idealizada, lo que conduce a problemas de identidad y autoestima.

El papel de los influencers y la "violencia estética"
Una de las observaciones más contundentes de Gasparini fue sobre el rol de los influencers en la propagación de estas tendencias. "Lo que yo pienso es que es una práctica sumamente violenta e irresponsable", expresó la psicóloga. Aunque reconoció que muchos influencers no son conscientes del daño que causan, señaló que su influencia sobre los más jóvenes es innegable. Los influencers, a cambio de promociones o pagos, impulsan una visión hegemónica de la belleza que a menudo está desconectada de la realidad, fomentando estereotipos que afectan gravemente la salud mental de los seguidores.
En palabras de Gasparini, el daño no solo es físico, sino también emocional. "La presión estética también se traduce en agresiones hacia uno mismo, generando auto lesiones, pensamientos suicidas, y alimentando problemas de salud mental que son muy graves en los jóvenes", advirtió. Para ella, el rol de los influencers no debe ser subestimado, ya que tienen un poder de influencia que puede tener consecuencias fatales para aquellos que no tienen los recursos emocionales para manejarlo.
Finalmente, Gasparini enfatizó el papel crucial que deben desempeñar las instituciones educativas en la prevención de estos trastornos relacionados con la imagen corporal. "La escuela tiene que ser un lugar que trabaje en la aceptación de uno mismo, en la eliminación de los estereotipos de belleza", destacó. Según la psicóloga, la educación emocional debe ser parte de la currícula escolar para fortalecer la autoestima de los jóvenes y prevenir los efectos destructivos de la presión estética. "La escuela tiene que poder representar un lugar donde los chicos puedan hablar, sentirse identificados y encontrar apoyo", agregó.
En su conclusión, Gasparini subrayó que el Estado también tiene un papel en regular el contenido que circula en las redes sociales y en garantizar que la educación sexual integral sea un recurso accesible para prevenir situaciones de riesgo. "Es fundamental que se regule esto de manera urgente porque, de lo contrario, los costos psicológicos serán cada vez mayores", finalizó.
La reflexión de Gasparini es clara: la presión estética promovida por las redes sociales, los influencers y las expectativas sociales está afectando gravemente la salud mental de los jóvenes. La psicóloga hizo un llamado a la sociedad, a los padres, a los educadores y a los profesionales de la salud para que se tomen medidas urgentes para mitigar estos efectos, y así prevenir daños irreparables en las generaciones futuras.
Te dejamos la entrevista completa:
https://soundcloud.com/radioup-671297760/lic-dani-gasparini-psicologa-uba


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