La asamblea autoconvocada de productores yerbateros por mejores precios para la materia prima, que permanece en el Cruce Karaben, entre Guaraní y Oberá, envió una carta al Papa Francisco para que visibilice e intermedie en la crisis del sector. El interés es que el Sumo Pontífice haga que el Vaticano se exprese en defensa de los productores primarios misioneros frente a la desregulación que estableció el presidente Javier Milei con el DNU 70/23.
La nota fue ingresada al Obispado de Oberá, a cargo de Damián Bitar, quien se ha expresado públicamente en favor del reclamo y solicitando dialogo a los actores de la cadena yerbatera y Gobiernos (nacional y provincial) para buscar una salida.
Será el Obispado quien remita a la Nunciatura en Buenos Aires y, si el nuncio Mons. Miroslaw Adamcz considera viable, lo envíe al Vaticano. La Nunciatura Apostólica en Argentina es la misión diplomática de la Santa Sede en nuestro país.
Suscripta por Hugo Sand (titular de APAM), Karina Gural, Ana Goldemberg, Salvador Torres (MAM), entre otros, la misiva fue recibida en manos con la firma del propio Obispo Bitar.
"Esperanza que nos escuche"
"Le escribimos con la esperanza de que escuche nuestro reclamo, sabiendo de su sensibilidad hacia los sectores más humildes y su amor por el mate, que también es parte de nuestra vida cotidiana y de nuestra identidad", arrancó la nota de los misioneros a Francisco.
Luego realizaron una reseña de la situación, la permanencia en Karaben "para visibilizar una situación que se ha vuelto insostenible" a raíz del DNU 70/23.
"Hoy, con el INYM sin herramientas para intervenir, las grandes industrias -pocas y muy concentradas- imponen un precio que ni siquiera cubre nuestros costos de producción. Los 300 pesos que pretenden pagar (a 30-60-90 o 180 días) distan mucho de los 505 pesos que pedimos por nuestro producto. Mientras tanto, el precio del paquete de yerba en góndola sigue aumentando: es evidente que esta baja no beneficia al consumidor, sino solo a los intermediarios más poderosos", aseguraron.
En otro tramo, le aseguraron al Papa que "No pedimos subsidios ni privilegios, solo queremos poder vivir con dignidad de nuestro trabajo, permanecer en nuestras tierras y evitar que, por la desesperación económica, tengamos que vender nuestras chacras y migrar a las ciudades, agravando aún más el éxodo rural".
Finalizaron indicando: "Santo Padre, le pedimos que rece por nosotros, que visibilice nuestra causa, y que si lo considera posible, haga llegar nuestro mensaje a quienes tienen el poder de cambiar esta realidad. Sabemos que usted conoce el valor del trabajo rural y el sufrimiento de quienes son ignorados por los poderosos. Por eso acudimos a usted".
VEA LA NOTA COMPLETA ENVIADA AL PAPA



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