El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, llegará a la Argentina el próximo lunes, en una visita que genera expectativas decisivas para el Gobierno de Javier Milei. Desde el Ministerio de Economía, conducido por Luis “Toto” Caputo, trabajan contrarreloj para lograr dos objetivos cruciales: un swap financiero con el Tesoro norteamericano y acercar posiciones hacia un acuerdo de libre comercio con el país más poderoso del mundo.
La llegada de Bessent no es casual. Se da en el mismo momento en que el FMI aprobaría un préstamo de u$s 20.000 millones para la Argentina, un salvavidas financiero que ya tiene el visto bueno del staff técnico del organismo. Estados Unidos, principal accionista del Fondo, juega un rol clave en esa decisión.

Una visita con olor a dólares
Caputo y su equipo trabajan con la ilusión concreta de conseguir un swap con el Tesoro estadounidense, es decir, un préstamo directo en dólares para fortalecer las reservas del Banco Central. Sería una maniobra similar al acuerdo renovado recientemente con China, aunque con una señal política y económica más fuerte para los mercados internacionales.
“La meta es sumar u$s 10.000 millones del Tesoro de EE.UU. como parte de los u$s 50.000 millones que el Gobierno quiere acumular para estabilizar la economía”, confió una fuente oficial.
El segundo objetivo que persigue la comitiva económica es avanzar en un acuerdo de libre comercio que implique “aranceles cero” para un paquete de productos argentinos. La intención es reducir al mínimo las tasas de importación para favorecer las exportaciones nacionales. El listado incluye inicialmente 10 productos clave, y según trascendidos, ya existiría consenso en cinco de los ocho puntos que conformarían un entendimiento básico.
Aunque el encargado formal de la negociación arancelaria es Howard Lutnick, secretario de Comercio, Bessent tiene peso propio en la administración Trump y podría ser un articulador estratégico para acercar posiciones.
La visita también tendrá agenda empresarial. Bessent se reunirá con representantes de firmas estadounidenses radicadas en Argentina, donde incluso podría haber anuncios de inversiones importantes. En paralelo, la legisladora María Elvira Salazar, una aliada de Trump, pidió públicamente un desembolso inicial “alto” del FMI, cercano a los u$s 15.000 millones.
Desde el oficialismo, interpretan cualquier desembolso por encima de los u$s 10.000 millones como una señal clara de que Trump y su entorno están empujando por Argentina.
Bessent fue una sorpresa en el gabinete económico de Trump. Exgerente de un fondo de inversión de alto riesgo, en el pasado hizo donaciones al demócrata Al Gore y fue hombre de confianza del polémico magnate George Soros, lo que lo ubica ideológicamente lejos del trumpismo clásico. Sin embargo, Trump lo elogió como “uno de los analistas más importantes de Wall Street”, y decidió sumarlo como pieza clave de su estrategia económica.



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