En un alarmante caso de violencia de género en Candelaria, una joven madre se encuentra en una situación crítica luego que su agresor se pasea con nuevas amenazas cerca suyo, a pesar de las medidas de restricción impuestas por la Justicia. A pesar de contar con medidas de restricción judicial, su agresor, un efectivo de la Policía, continúa amenazándola. La joven denuncia que, tras realizar varias denuncias, no ha recibido el apoyo necesario por parte de las autoridades.
En los últimos días, según relató la víctima a Radio Up, a pesar de contar con un botón antipánico y una restricción perimetral, el agresor continúa acercándose a su domicilio y a los lugares que frecuentan la joven y sus hijos. La situación se ha vuelto insostenible desde el año pasado cuando el efectivo policial comenzó con maltratos verbales y amenazas.
Lo que resulta aún más preocupante es la respuesta que recibió la joven por parte de la Policía de Misiones, cuando regresó a pedir ayudar a la fuerza después que el agresor merodeara por su casa.

En lugar de ofrecerle la protección y el apoyo necesarios, sugirieron a la víctima "que tenga paciencia ya que el agresor no tiene una familia que lo contenga", argumentando que "ambos tienen los mismos derechos".
Esta recomendación no solo minimiza la gravedad de la situación que enfrenta la mujer. Tan descolocada quedó esta mujer de la respuesta oficial, ya que los policías le recomendaron que si necesita despejar su cabeza "vaya al gimnasio". Esto pone en evidencia una falta de comprensión y sensibilidad hacia los problemas de violencia de género.
La joven madre, aterrada por la situación que enfrenta, ha expresado su desesperación, pidiendo a la justicia que actúe antes de que sea demasiado tarde. Las víctimas de violencia de género tienen derecho a vivir sin miedo, a sentirse protegidas y acompañadas por las instituciones encargadas de velar por su seguridad.

Este caso pone de manifiesto la necesidad urgente de reformar los protocolos de atención y respuesta ante situaciones de violencia de género en Misiones y en toda Argentina. Las víctimas deben ser escuchadas y protegidas, y las instituciones tienen la responsabilidad de garantizar su seguridad y bienestar.
Cabe destacar que en tan solo 3 meses en lo que va del 2025 hubo 80 femicidios en Argentina.



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