A días de un nuevo 24 de marzo, Ricardo “Pelito” Escobar habló en el programa “Realidad Mixta”, por Radio Up, y puso el foco en el contexto político y social en el que se prepara el acto conmemorativo en Misiones. “En un momento de tanto negacionismo por parte de la política nacional, del Estado nacional, creemos que es muy importante recordar y actualizar la memoria”, sostuvo.
En su intervención, Escobar remarcó que el debate no debe centrarse en cifras sino en la dimensión de lo ocurrido durante la última dictadura. “Acá no se trata de discutir cantidades, sino de lo que significó esa dictadura militar y el plan de exterminio que existió”, afirmó. En esa línea, enumeró prácticas represivas que, según su testimonio, marcaron aquellos años: secuestros, torturas, violencia sexual, centros clandestinos y apropiación de bebés.

Muestras y festival en Misiones
Escobar confirmó que distintos espacios sindicales, políticos y de derechos humanos ya trabajan en la agenda provincial. Mencionó a ATE, CTA, militancia peronista, asociaciones civiles y la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos, además de articulaciones con áreas de derechos humanos del Gobierno provincial y municipal.
Sobre el cronograma, anticipó que preparan muestras en el cuarto tramo de la Costanera desde una semana antes del 24. Y precisó que la propuesta busca concluir el domingo 22, desde las 19:30, con un “festival musical de la memoria” en el mismo lugar.
También vinculó estas acciones con la campaña nacional “Florecerán pañuelos”, que en distintas provincias impulsa intervenciones colectivas vinculadas a la memoria.
Homenaje a monseñor Jorge Kemerer: “El obispo rojo”
Uno de los anuncios centrales fue el reconocimiento que planean realizar a monseñor Jorge Kemerer, junto al padre Barros, en el marco del cierre en la Costanera. Escobar lo describió como “uno de los obispos que más activó y se comprometió en la lucha por la justicia y los derechos humanos”, y consideró que su figura no recibió “el reconocimiento pleno” en la provincia.
En un tramo de fuerte carga testimonial, Escobar recordó el acompañamiento de Kemerer durante traslados de detenidos y el trato que recibía de los represores. Relató que lo desvestían y lo requisaban, incluso “le sacaban el anillo como símbolo del obispado”, y que el obispo les transmitía ánimo: “Lo importante es ver que ustedes estén vivos y estén bien”. Además, reveló que en aquellos años lo apodaban “el obispo rojo”, como una forma de descalificación por su compromiso.
Memoria en las escuelas: charlas, silencio y preguntas
Consultado por el trabajo en instituciones educativas, Escobar señaló que no sabe si existe una política uniforme, pero destacó acciones impulsadas desde la Subsecretaría de Derechos Humanos de la provincia. Mencionó al subsecretario Augusto Esperati y dijo que durante el año se realizaron “infinidad de charlas” y que la tarea continuará.
Sobre la recepción en las aulas, describió un patrón que se repite: “Primero hay mucho silencio escuchando los relatos, pero después los chicos preguntan mucho”. Indicó que suelen consultar por vivencias personales, por la falta de libertad y por las torturas, y que al final suele haber pedidos de fotos grupales con estudiantes y docentes.
Advertencia sobre autoritarismo y represión: “Así se empieza”
En el cierre, Escobar pidió que el 24 de marzo sea también una ocasión para repudiar prácticas actuales que, según planteó, tensionan la convivencia democrática. “No queremos volver para atrás, pero tampoco queremos que para adelante se ejerza el autoritarismo”, expresó, y enlazó esa preocupación con escenas de represión policial: “Así se empieza: discriminando a los periodistas, a los disidentes, y terminan a palos con gases”.
Su definición final apuntó a un horizonte de convivencia institucional: “Queremos que haya libertades en serio, que se respeten los derechos humanos y las opiniones disidentes de todos los sectores”.



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